Con 20 años logró su primer empleo estable y ahora asegura que por fin tiene un proyecto de vida

El joven zamorano llegó al mercado laboral sin experiencia y hoy trabaja en una fábrica de embutidos tras completar un curso, unas prácticas y un itinerario personalizado del programa Incorpora.

Aitor Hermoso ya conoce las tareas que debe realizar cada mañana. Prepara la maquinaria, participa en la elaboración de distintos embutidos y coloca las piezas en perchas para que comiencen su proceso de curación. Hace apenas un año, este joven de 20 años no había trabajado nunca y tampoco sabía hacia dónde orientar su futuro profesional. Hoy tiene un contrato indefinido.

Su historia refleja una de las principales dificultades que encuentran quienes buscan su primer empleo: las empresas suelen exigir una experiencia que todavía no han podido adquirir. Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de paro entre los menores de 25 años alcanzó el 24,54% en España.

Un curso de industria alimentaria abrió su primera oportunidad laboral

El cambio comenzó cuando Aitor llegó al Centro Menesiano Zamora Joven, entidad integrada en la red del programa Incorpora de la Fundación ”la Caixa”. Allí inició un itinerario de inserción laboral adaptado a su situación, durante el cual analizaron sus intereses, identificaron sus capacidades y trabajaron las competencias necesarias para acceder a un puesto.

Los profesionales del centro le propusieron participar en un curso de Operario Polivalente en la Industria Alimentaria. Aunque desconocía el sector, aceptó la formación dispuesto a aprender.

El curso le permitió conocer el funcionamiento de la industria cárnica y realizar prácticas en Melquíades, una empresa zamorana dedicada a la fabricación y comercialización de embutidos. Su implicación fue visible desde los primeros días, según los responsables del programa y de la compañía.

Las prácticas en Melquíades terminaron en un contrato de trabajo indefinido

Durante este periodo, los técnicos de Incorpora mantuvieron un seguimiento continuo con Aitor y con la empresa. El acompañamiento permitió atender las necesidades que surgieron durante su adaptación y comprobar su evolución dentro de la fábrica.

Cuando finalizaron las prácticas, Melquíades le ofreció un primer contrato temporal. Meses después, la empresa decidió convertirlo en indefinido por su capacidad de aprendizaje, su responsabilidad y la autonomía adquirida para desarrollar las tareas sin una supervisión constante.

Aitor prepara diferentes tipos de embutidos con una máquina especializada y los coloca posteriormente en las estructuras utilizadas durante la curación. También destaca la ayuda recibida de sus compañeros. Uno de ellos lo traslada diariamente en coche desde Zamora, un apoyo que le ha permitido mantener el puesto pese a las dificultades de transporte.

El empleo permite a Aitor ayudar en casa y pensar en independizarse

Cobrar su primer sueldo ha cambiado las perspectivas del joven. Puede contribuir a los gastos familiares y comenzar a plantearse una futura independencia. «Ahora puedo tener un proyecto de vida», asegura.

El programa Incorpora impulsa cerca de 40.000 contrataciones anuales de personas en situación de vulnerabilidad. Más de 9.000 corresponden a jóvenes con dificultades para entrar en el mercado laboral. La Fundación ”la Caixa” también desarrolla otras iniciativas sociales que prestan apoyo cada año a más de 140.000 niños, adolescentes y jóvenes.

Deja un comentario