La campaña de la Renta 2025-2026 vuelve a poner el foco en los pensionistas. Aunque las pensiones públicas tributan como rendimientos del trabajo, hay varios apartados del borrador que pueden modificar el resultado final.
Antes de confirmar la declaración, los jubilados deben revisar con calma ciertas casillas que suelen concentrar errores u omisiones. Hacerlo puede evitar pagar de más o, en algunos casos, aumentar la devolución. Y ojo, porque no todos los pensionistas están obligados a presentar la Renta.
Quiénes deben revisar el borrador de la Renta antes de confirmarlo
Los jubilados que solo cobren una pensión pública inferior a 22.000 euros anuales y tengan un único pagador no están obligados a presentar la declaración de la Renta.
La situación cambia cuando existen dos o más pagadores. En ese caso, el límite baja a 15.876 euros anuales, siempre que lo cobrado del segundo, tercer o cuarto pagador supere los 1.500 euros brutos al año.
Por eso, antes de pulsar el botón de confirmar, conviene repasar el borrador. ¿La razón? La Agencia Tributaria puede tener información fiscal incorporada, pero eso no significa que todo esté completo o aplicado correctamente.
Las casillas de la declaración que pueden cambiar el resultado final
Las principales casillas que los jubilados deben revisar son estas:
- Mínimos personales y familiares.
- Deducciones autonómicas.
- Retenciones aplicadas a la pensión.
- Ingresos adicionales.
- Rendimientos del capital.
Estos apartados pueden influir directamente en si la declaración sale a pagar o a devolver. De ahí que una revisión rápida, pero bien hecha, pueda marcar la diferencia.
Por qué los mínimos personales y familiares son claves para jubilados
Los mínimos personales y familiares funcionan como una parte de renta exenta que reduce la base imponible. En el caso de los jubilados, son especialmente importantes porque incluyen incrementos por edad.
El mínimo general es de 5.550 euros. Además, se suman 1.150 euros para mayores de 65 años y otros 1.400 euros para mayores de 75 años.
Estos importes no dependen de los ingresos, sino de la situación personal del contribuyente. Un error frecuente es que el borrador no actualice bien la edad o no aplique los incrementos correspondientes. Vamos, que revisar esta casilla no es un simple trámite.
Retenciones, ingresos adicionales y deducciones que conviene comprobar con calma
Las deducciones autonómicas también pueden ser decisivas. Cada comunidad autónoma establece sus propios beneficios fiscales, muchos dirigidos a mayores, personas dependientes o jubilados con determinados gastos, como cuidados, alquiler o gastos sanitarios no cubiertos por la Seguridad Social.
También hay que comprobar las retenciones aplicadas a la pensión. Si fueron inferiores a las que correspondían, la declaración puede salir a pagar. Si fueron superiores, el resultado puede ser a devolver.
Por último, los pensionistas que tengan alquileres, intereses bancarios, dividendos o rescates de planes de pensiones deben declararlos correctamente. No incluirlos, colocarlos en casillas equivocadas o no aplicar su tratamiento fiscal puede provocar regularizaciones posteriores.
