La nueva apuesta de Lidl no está en los supermercados: se quiere abrir paso a un nuevo negocio conocido como OMV

Mientras Mercadona aprieta con la comida preparada o el nuevo modelo de negocio de pescadería, Lidl ha decidido mirar a otro pasillo: el de la telefonía móvil. La cadena está a las puertas de lanzar un servicio low cost en un mercado español de OMV que ya empieza a estar bastante apretado. OMV significa operador móvil virtual, es decir, una marca que ofrece telefonía sin tener una red propia como la de los grandes operadores.

El movimiento parte de Grupo Schwarz, propietario de Lidl, que se ha hecho con un 9,9 % de 1Global. Esa compañía opera actualmente en España bajo red Orange. Y todo apunta a una idea muy clara: vender conectividad barata desde una app que ya usan muchos clientes y llevar la propuesta a España y a 30 países más.

Qué prepara Lidl para entrar en el negocio de la telefonía móvil

El plan de Lidl pasa por crear una OMV rentable, una fórmula que ya se ha vuelto habitual entre empresas que poco o nada tienen que ver con las telecos, es decir, con el sector de las telecomunicaciones. La pieza clave de esta operación es la entrada de Grupo Schwarz en 1Global con un 9,9 %, una participación que coloca al grupo en una posición directa para impulsar ese nuevo servicio.

La propuesta se apoyará en Lidl Plus, que será el centro de contratación y gestión del servicio en el móvil. La ejecutiva de la cadena de hipermercados ha asegurado que ofrecerá “una conectividad sencilla”, una definición corta, pero bastante clara para explicar por dónde quiere ir la jugada.

Lidl, además, tiene una baza que no es menor: presencia física por todo el territorio español, donde vende productos muy Top y un cliente muy acostumbrado a mirar el precio con lupa. En un negocio low cost, eso no es precisamente un detalle. De hecho, no sería el primero de su sector en probar suerte, porque Eroski y Carrefour ya fueron de los primeros en España en ofrecer este tipo de servicio.

Por qué tantas empresas ajenas a las telecos están montando una OMV

El mercado de las OMV empieza a llenarse de empresas de fuera del sector, y no parece una casualidad. Las claves que aparecen sobre la mesa son bastante terrenales: costes operativos bajos y márgenes altos. Traducido al lenguaje de la calle, poco gasto para entrar y opción de sacar rentabilidad. No suena mal, claro.

Uno de los ejemplos más recientes es PcComponentes, que se convirtió en operador con la ayuda de Likes Telecom, una empresa española centrada en crear marcas de telecomunicaciones. También aparecen casos como Revolut, Klarna o N26, todos ellos actores del sector financiero que han decidido meter un pie en este terreno.

La lógica detrás de ese movimiento también es sencilla: diversificar ingresos y fidelizar clientes a través de aplicaciones que ya utilizan. Es decir, que una app deje de servir solo para pagar, comprar o consultar y se convierta también en puerta de entrada a una tarifa móvil. Cuando el negocio puede sumar caja y atar más al cliente, la tentación suele ser fuerte.

Qué puede hacer el cliente si Lidl acaba lanzando esta OMV en España

Para el usuario, la parte práctica del asunto pasa por fijarse en pocos elementos, pero muy concretos. Todo indica que el servicio se moverá desde Lidl Plus, que el enfoque será low cost y que la cadena quiere aprovechar su red de tiendas y su tirón entre quienes buscan precios bajos. Con ese punto de partida, conviene mirar bien antes de lanzarse de cabeza, que en telefonía las gangas a veces entran mejor por el anuncio que por la factura.

  1. Revisar Lidl Plus, porque la contratación y la gestión del servicio se harán a través de esa aplicación.
  2. Tener claro si lo que se busca es una opción low cost, ya que esa es la base de la propuesta planteada por Lidl.
  3. Comparar el movimiento con el resto del mercado de OMV, que ya está cada vez más saturado y donde Digi sigue marcando el ritmo.

En consecuencia, la recomendación más útil para el lector es muy simple: seguir de cerca cómo aterriza la oferta y no perder de vista que Lidl quiere competir por precio y facilidad de uso. Dicho de otra forma, la clave no será solo que llegue una nueva marca, sino ver si realmente aporta algo en un mercado donde ya hay muchos intentando rascar clientes.

Puede Lidl quitarle el sitio a Digi en el mercado español

Aquí el propio contexto que plantea la información deja una idea bastante clara. Ninguno de estos nuevos actores parece estar peleando por ganar el mercado de las telecomunicaciones en España. En ese tablero, el nombre que sigue mandando es Digi, presentado como el operador low cost con más volumen de clientes y como un rival prácticamente imbatible.

De hecho, según la información aportada, Digi es el único que puede mirar de tú a tú a gigantes como Telefónica, MásOrange o Vodafone, a la que pretende sorpassar en los próximos meses. Así que la entrada de Lidl añade competencia y mete más ruido en un mercado ya cargado, sí, pero otra cosa muy distinta es mover del trono al que hoy sigue siendo el rey.

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