La Unión Europea blinda 35 productos españoles en su nuevo acuerdo comercial con Australia

España se coloca como el cuarto país con más referencias blindadas en el pacto, con un listado que busca frenar imitaciones y reforzar el valor de las indicaciones geográficas.

Los grandes acuerdos comerciales suelen medirse en cifras y aranceles, pero este entre la Unión Europea y Australia ha puesto el foco en otro asunto clave: la protección de productos frente a copias. En el texto pactado “esta misma semana”, el apartado de indicaciones geográficas protegidas ha sido uno de los más tensos por el choque entre tradiciones comerciales y normas europeas.

Qué implica el acuerdo UE-Australia para las indicaciones geográficas españolas protegidas

Tras una negociación complicada, la Unión Europea y Australia han pactado una protección especial para 396 productos, entre los que figuran 35 referencias españolas. Con ese volumen, España es el cuarto país con más productos protegidos, por detrás de Francia (más de 90), Italia (58) y Alemania (38).

¿Para qué sirve esto en la práctica? Además de funcionar como “escudo” ante imitaciones, el etiquetado de protección tiene impacto económico: “Esto favorece la venta de más productos españoles a precios más elevados ya que el precio de venta de los productos protegidos por una indicación geográfica es entre dos y tres veces superior al de los productos convencionales”, según fuentes de la Comisión Europea.

Las categorías con más productos españoles protegidos en el pacto comercial con Australia

Dentro del listado español, la categoría más numerosa es la de bebidas alcohólicas, con 19 referencias, que incluyen elaboraciones desde el ronmiel de Canarias hasta el orujo de Galicia, pasando por el pacharán de Navarra o el café licor alicantino. El acuerdo también reconoce protecciones para el brandy de Jerez y el procedente del Penedés, además de productos como el chinchón y el anís Paloma de Monforte del Cid.

A distancia, los aceites suman cuatro indicaciones (Baena, Jaén, Priego de Córdoba y Siurana) y los quesos aportan tres (Mahón, Murcia al vino y manchego en sus diferentes acepciones reconocidas en España). También aparecen categorías con dos referencias, como los cárnicos (jamón de Guijuelo y paletilla de Teruel), los turrones (Jijona y Alicante) y las especias (azafrán de la Mancha y pimentón de la Vera). Este tipo de denominaciones ya ha sido objeto de debate en casos recientes sobre etiquetado y origen en el sector agroalimentario, como ocurrió con productos comercializados como andaluces pese a producirse en Francia.

Cierran la lista el arroz de Calasparra y el ajo morado de Las Pedroñeras, ejemplos de productos vinculados al territorio cuyo valor añadido también ha sido protagonista en iniciativas agroalimentarias ligadas a espacios reconocidos por la Unesco.

CategoríaReferencias españolas protegidas
Bebidas alcohólicas19
Aceites4
Quesos3
Cárnicos2
Turrones2
Especias2
Arroz1
Ajo1

Vinagre de Jerez: por qué tendrá un trato distinto y un plazo de cinco años

El vinagre de Jerez es el único producto español del pacto con un tratamiento diferente. Al existir una cierta tradición en Australia, la UE ha concedido cinco años para que se retire progresivamente esa denominación de las elaboraciones australianas. El plazo empezará cuando el acuerdo entre en vigor, una vez se redacte el texto legal y lo validen el Parlamento australiano, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE.

En paralelo, España ha anunciado una campaña de apoyo al vinagre de Jerez en suelo australiano, con 50.000 euros destinados a acciones como publicidad, promociones, materiales informativos, concursos, exposiciones y degustaciones. Vamos, que aquí no se trata solo de “nombre bonito”, sino de quedarse con el hueco que vaya dejando el mercado.

Las concesiones europeas y el impacto económico que defiende Von der Leyen hasta 2030

Australia, descrita como “tierra de inmigrantes”, ha defendido su derecho a usar denominaciones tradicionales en productos similares a los europeos, salvo por la geografía. De ahí que la UE permita que algunas denominaciones sigan usándose si el etiquetado no asocia el producto a banderas o referencias culturales de Italia u otros países, y que existan casos con periodos de gracia como el del vino de Jerez (además de otros nueve artículos europeos).

En el plano macro, Ursula von der Leyen defendió desde Sidney que el acuerdo puede aportar “casi 4.000 millones de euros” al PIB de la UE hasta 2030, además de reducir costes y facilitar intercambios e inversiones entre ambas economías. Para comprobar el contexto del acuerdo y sus efectos comerciales, puedes contrastar la información sobre exportaciones y la explicación institucional de la Comisión Europea.

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