Ser funcionario ya no asegura una hipoteca fácil: los bancos valoran ahora otros factores personales

El encarecimiento de la vivienda y una política más prudente de las entidades complican el acceso al préstamo. Aunque el interés medio ha bajado, cada vez más solicitantes se quedan fuera en las primeras fases del estudio.

Comprar casa en España exige ahora más ahorro, más estabilidad laboral y un expediente mejor preparado. En un mercado con precios al alza, los bancos han endurecido sus condiciones y, según un análisis sectorial de Tecnotramit, entre el 20 y el 30% de los solicitantes no supera la criba inicial en determinadas entidades.

Qué requisitos están endureciendo los bancos para conceder una hipoteca hoy

Los últimos datos del mercado apuntan a una fuerte subida del precio de la vivienda en el cuarto trimestre de 2025, la mayor desde 2007. La vivienda de segunda mano aumentó un 12,9% interanual y la nueva un 11,2%. Al mismo tiempo, el interés medio de las hipotecas concedidas cayó cerca del 6,1% y el importe nominal medio solicitado fue de 208.000 euros.

Pero ahora bien, pedir una hipoteca no depende solo de que los tipos sean más favorables. Las entidades aplican ahora criterios más conservadores y revisan con más detalle la estabilidad laboral, el nivel de ahorro, el endeudamiento previo y la trazabilidad documental.

A la hora de comprar una vivienda, además, no basta con reunir el 20% para la entrada. También hay que sumar entre un 10 y un 12% para impuestos y gastos asociados. Para una vivienda media de 300.000 euros, eso supone contar con unos 120.000 euros de ahorro previo, una barrera difícil para muchos hogares. De ahí que operaciones que hace unos años podían salir adelante ahora se frenen mucho antes. ¿Creías que tener ingresos más o menos estables era suficiente? Ya no siempre es así.

Por qué ni siquiera ser funcionario garantiza superar el filtro hipotecario

Uno de los mitos más extendidos es que ser funcionario abre automáticamente la puerta a la financiación. Sin embargo, el análisis apunta a que no es el puesto en sí lo que marca la diferencia, sino el riesgo personal y la solidez del vínculo laboral. Por eso, un funcionario de carrera no recibe la misma valoración que un interino. “La diferencia no está en el puesto, sino en la duración y solidez del vínculo laboral”, advierten desde Wypo.

Esta lectura también afecta a perfiles concretos del sector público. Médicos, miembros de cuerpos de seguridad o profesores pueden ser analizados de forma distinta según sus condiciones laborales o incluso por el impacto que tengan en productos como el seguro de vida. Con todo, los profesionales del sector público siguen estando entre los perfiles mejor valorados por su sueldo y estabilidad. Pero, tal y como está el mercado, eso ya no basta por sí solo.

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