El negocio de café y pilates que nació de una amistad en el mismo edificio y hoy ya prepara una posible expansión a España

Andrea Garte y Abril Cols han abierto en Andorra Balanzen, una cafetería con centro de pilates que en mes y medio registra un margen del 54% gracias a su modelo mixto y a su comunidad en redes sociales.

Andrea y Abril conocen bien esta situación. Aunque mantienen proyectos vinculados a España, su último negocio lo han levantado en Andorra, donde aseguran haber encontrado un marco más estable para emprender y hacer crecer sus ideas. La menor carga fiscal permite conservar más beneficio y destinarlo a contratar equipo, mejorar el local o ampliar servicios. ¿Cómo no ver en Andorra una forma de proteger la rentabilidad real, sobre todo en los primeros años?

Cafetería y centro de pilates en Andorra que duplican el margen

De esta apuesta nace Balanzen, un espacio que combina cafetería y centro de pilates. El público y los horarios se solapan: quien entra a una clase suele quedarse a desayunar y muchos clientes que van a por un café descubren un lugar donde entrenar.

El modelo suma ingresos de dos actividades sin duplicar costes, aunque la puesta en marcha no fue sencilla. La inversión prevista, en torno a 160.000 euros, terminó superando los 300.000 al reformar un local vacío. Aun así, en mes y medio registraban colas de hora y media y un margen del 54%.

Claves del 54 por ciento de beneficio y los planes de expansión

La rentabilidad actual de Balanzen se explica por la combinación de caja diaria de la cafetería e ingresos recurrentes del pilates, mediante bonos y clases programadas, que estabilizan la facturación y reducen la dependencia de los picos de consumo.

A ello se suma la visibilidad de Andrea y Abril en redes sociales, un altavoz que llena el local sin grandes inversiones en publicidad. La rotación de clientes es alta, sobre todo los fines de semana, cuando hasta cinco personas trabajan a la vez en la barra. Entre las claves que sostienen el proyecto se pueden destacar:

  • Diversificación de ingresos entre cafetería y pilates, estructura de costes ajustada, visibilidad en redes sociales, alta rotación de clientes y reinversión constante de los beneficios en el propio negocio.

La empresa cuenta ya con quince empleados y se plantea abrir un segundo local y expandirse a España. Pese a las buenas cifras, Andrea y Abril recuerdan que hasta que no pase al menos un año no conocerán los números reales, por lo que priorizan reinvertir antes que cobrarse un sueldo.

En paralelo continúan con proyectos individuales en moda, donde la rentabilidad es ajustada y la inversión en stock, aduanas y logística puede llevar a etapas en números rojos. Aun así, lo ven como parte del camino y creen que los beneficios llegan tras años de riesgo y trabajo.

Deja un comentario