Levantada a mano entre 1974 y 1979 por el arquitecto Eduardo Longo, esta esfera metálica suspendida propone una forma utópica y lúdica de vivir en la ciudad.
En el barrio de Itaim Bibi, una de las zonas más sofisticadas de São Paulo, dominada por edificios residenciales de alto standing y torres corporativas, una esfera metálica de ocho metros de diámetro rompe el paisaje. Apoyada sobre la losa de una vivienda convencional, la Casa Bola parece más una cápsula espacial que una casa al uso y, sin embargo, se integra con discreción en el tejido urbano.
Desde la calle apenas se aprecia. Queda semiescondida entre medianeras y vegetación, casi invisible frente al bosque de edificios que la rodea. Aun así, se ha convertido en una de las piezas más radicales de la arquitectura brasileña del siglo XX.
La Casa Bola de São Paulo, una vivienda esférica que desafía la arquitectura tradicional
¿Quién imaginaría encontrar una esfera plateada suspendida sobre una vivienda convencional en medio de un barrio de lujo? Su presencia choca a primera vista: una burbuja metálica que parece haber aterrizado por error en Itaim Bibi. Su superficie, ligeramente irregular y plateada, refleja la luz de la ciudad y refuerza ese aspecto casi industrial.
La forma esférica no es solo un capricho visual. Responde a una visión de vivienda distinta, más libre y lúdica, que cuestiona los paradigmas domésticos habituales. Dentro de esa esfera se plantea otra manera de habitar, cercana a un prototipo experimental más que a una vivienda convencional.
Un experimento radical de vivienda esférica construido a mano en los años setenta
Detrás de la Casa Bola está Eduardo Longo, una figura singular dentro del panorama moderno brasileño. Decidió construirla íntegramente a mano entre 1974 y 1979, como un prototipo más que como una simple casa llamativa. Su objetivo era explorar un modelo alternativo de vivienda esférica que cuestionara los paradigmas tradicionales de la arquitectura doméstica.
El arquitecto y comisario Fernando Serapião la define como “una de las obras más radicales de la arquitectura brasileña”, precisamente por esa capacidad de desafiar la lógica del espacio doméstico y mostrar la vertiente más experimental de Longo. En resumen, el carácter radical de la Casa Bola puede resumirse en tres gestos clave:
- Su forma esférica que se aleja de la vivienda convencional, su ubicación en un barrio de alto nivel y su condición de prototipo experimental de los años setenta.
Este conjunto de decisiones hace que la casa funcione como manifiesto arquitectónico, además de como lugar habitable.
Materiales, sistema constructivo y detalles que hacen única la Casa Bola brasileña
Lo que llama la atención de la Casa Bola no es únicamente su silueta. El sistema constructivo fue desarrollado manualmente utilizando ferrocemento moldeado sobre una complicada malla de tubos de acero reciclado. Gracias a esta combinación, se logró una envolvente continua, resistente y compacta, adecuada para sostener la esfera suspendida sobre la estructura preexistente.
Para ordenar los datos principales de este experimento arquitectónico, pueden resumirse en la siguiente tabla:
| Aspecto clave | Descripción |
|---|---|
| Arquitecto | Eduardo Longo |
| Periodo de construcción | Entre 1974 y 1979 |
| Ubicación | Barrio de Itaim Bibi, en la ciudad de São Paulo |
| Forma y dimensiones | Esfera metálica de ocho metros de diámetro |
| Sistema constructivo | Ferrocemento sobre malla de tubos de acero reciclado |
Estos elementos explican por qué la Casa Bola va mucho más allá de una casa curiosa. Es un experimento pensado desde la forma, el lugar y la técnica, con una esfera metálica que incorpora incluso una salida de trineo, reforzando su aire juguetón y utópico.
En definitiva, esta casa esférica escondida entre edificios de lujo demuestra que otra manera de habitar la ciudad es posible, aunque sea en formato prototipo. Y lanza una pregunta inevitable al lector: si te ofrecieran vivir en una nave doméstica como esta, ¿te atreverías a subir a bordo?
