Aena ha planteado una subida media anual del 3,8 % de las tasas aeroportuarias durante los próximos cinco años, dentro de su plan DORA III para el periodo 2027-2031. Traducido a algo más comprensible, eso serían 43 céntimos de media por pasajero. El gestor aeroportuario defiende que este aumento es necesario para renovar, ampliar y modernizar los aeropuertos españoles ante el fuerte aumento del tráfico aéreo. Las aerolíneas, sin embargo, ya han dejado claro que no tragan con la propuesta y reclaman, de hecho, una bajada anual del 4,9 % en ese mismo periodo. La pregunta que muchos pasajeros se harán es sencilla: ¿en qué queda todo esto y hasta qué punto puede afectar a lo que pagas por volar?
¿En qué consiste la subida media del 3,8 % que propone Aena?
Aena ha presentado su propuesta de subida de tasas en el Documento de Ordenación y Regulación Ferroviaria, conocido como DORA, que en esta ocasión se concreta en el plan DORA III para los años 2027 a 2031. En ese documento se recoge una subida media anual del 3,8 % de las tarifas que pagan las aerolíneas, lo que se traduce en un incremento medio de 43 céntimos por pasajero durante ese periodo. Se trata de una subida programada a cinco años, no de un único salto, y forma parte de la planificación global de tarifas y servicios en la red de aeropuertos. Estos son los puntos clave del plan DORA III tal y como los ha planteado Aena:
- Periodo de aplicación: de 2027 a 2031.
- Subida media anual de tasas aeroportuarias: 3,8 %.
- Incremento medio por pasajero: 43 céntimos.
- Importe total propuesto: más de 12.800 millones de euros.
- Importe aproximado de inversión regulada dentro de ese total: casi diez millones de euros.
En total, la cantidad propuesta por Aena supera los 12.800 millones de euros, de los que casi diez millones se consideran inversión regulada, es decir, la parte de la inversión sometida a reglas y supervisión específica del regulador. El presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena, ha vinculado esta cifra a la necesidad de renovar, ampliar y modernizar los aeropuertos de la red. Según sus explicaciones, el tráfico real de pasajeros entre 2017 y 2025 ha sido un 15,3 % superior a las previsiones iniciales de Aena, con la pandemia como punto de inflexión y un crecimiento continuado del tráfico desde 2021.
¿Cómo se reparte el aumento de tasas entre grandes y pequeños aeropuertos?
La subida planteada no será igual en todos los aeropuertos, y ahí está una de las claves del debate. Aena ha explicado que esos 43 céntimos son una media, pero que el impacto dependerá del tamaño y la afluencia de pasajeros de cada aeródromo. En los aeropuertos más pequeños o con menor capacidad, la subida media rondaría los 20 céntimos por pasajero, bastante por debajo de la cifra general. En los grandes aeropuertos, con más tráfico y más necesidad de obras y ampliaciones, el incremento se acercaría más a ese promedio de 43 céntimos.
El gestor aeroportuario defiende que, incluso con esta subida, el modelo seguiría siendo competitivo y que las tarifas se mantendrían entre las más atractivas en el entorno europeo. Aena vincula de manera directa la actualización de tasas con las inversiones necesarias para renovar instalaciones, ampliar terminales y adaptar la capacidad de los grandes aeropuertos españoles al aumento del tráfico. La idea, según ha explicado Lucena, es evitar aeropuertos saturados, colas interminables y cuellos de botella, sobre todo en los mayores hubs del país, donde el crecimiento desde 2021 se nota especialmente.
¿Por qué las aerolíneas rechazan la subida y piden una bajada del 4,9 %?
Las aerolíneas han respondido con un «no» bastante claro a la propuesta de Aena. En lugar de una subida del 3,8 % anual entre 2027 y 2031, reclaman una bajada anual del 4,9 % de las tasas aeroportuarias durante ese mismo periodo. Según han explicado en un comunicado, consideran que esa bajada sería compatible con las inversiones de renovación previstas para los próximos años, es decir, que, a su juicio, Aena podría invertir lo que quiere sin necesidad de subir las tarifas. Para entender mejor el choque de posturas, se puede resumir así la situación:
| Actor | Propuesta para 2027-2031 | Argumento principal |
|---|---|---|
| Aena | Subida media anual del 3,8 % (43 céntimos por pasajero) | Necesidad de renovación, ampliación y modernización de los aeropuertos para evitar congestión |
| Aerolíneas | Bajada anual del 4,9 % de las tasas aeroportuarias | Consideran el gasto propuesto excesivo y sostienen que no todos los aeropuertos necesitan esa inversión |
Dentro de ese bloque de aerolíneas, Ryanair también ha hecho público su rechazo al aumento de las tasas. La compañía critica que el gasto planteado por Aena es derrochador y denuncia que hay aeropuertos en los que, según su punto de vista, no es necesaria la inversión que se propone. En consecuencia, el pulso está servido: el gestor aeroportuario justifica la subida en clave de modernización y capacidad, mientras que las aerolíneas presionan para reducir costes y aseguran que se puede renovar la infraestructura con menos dinero y sin subir las tarifas.
¿Qué puede hacer el pasajero ante esta posible subida de tasas?
Aunque el debate entre Aena y las aerolíneas se mueve en cifras, documentos y planes a varios años vista, el pasajero medio solo piensa en una cosa: cuánto acabará pagando por volar. De momento, lo que hay sobre la mesa es una propuesta incluida en el DORA III para el periodo 2027-2031 y una oposición frontal de las compañías aéreas, que piden justo lo contrario. Hasta que se cierre ese pulso regulatorio, no está claro cómo se trasladarán exactamente estas tasas al precio final de los billetes, pero el tema no es menor si viajas con cierta regularidad.
Por ahora, lo más prudente para cualquier viajero es seguir pendiente de cómo evolucione la negociación y asumir que las tasas aeroportuarias forman parte del coste de volar, igual que los combustibles o los servicios en tierra. Si en los próximos años se confirma la subida que plantea Aena, será todavía más interesante comparar precios entre aerolíneas y aeropuertos, aprovechar ofertas cuando aparezcan y planificar con antelación los viajes.
