El INIDEP ha registrado en junio de 2026 el mayor periodo de permanencia en libertad dentro de su programa de marcado de merluza negra. El ejemplar fue liberado en 2013 a más de 1.000 metros de profundidad frente a Buenos Aires.
Una merluza negra marcada por investigadores del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero de Argentina ha vuelto a aparecer trece años después en aguas del Atlántico sudoccidental. El ejemplar fue recapturado el 6 de junio de 2026 a solo 62 kilómetros del punto donde había sido liberado el 12 de mayo de 2013, lo que supone un récord para el programa de marcado y recaptura de esta especie.
La merluza negra marcada por el INIDEP reapareció casi en el mismo punto
La especie implicada es la merluza negra, cuyo nombre científico es Dissostichus eleginoides. Se trata de un pez de aguas profundas, también conocido como bacalao de profundidad, que puede vivir hasta 50 años y alcanzar grandes tamaños, según recoge la FAO en su ficha sobre el Patagonian toothfish.
El ejemplar fue capturado inicialmente en 2013 durante una campaña científica del INIDEP en el talud continental argentino, frente a la provincia de Buenos Aires. Allí fue marcado a unos 1.054 metros de profundidad y devuelto al océano para estudiar sus desplazamientos.
La sorpresa llegó trece años más tarde, cuando apareció prácticamente en la misma zona. Revista Puerto, medio especializado en el sector pesquero, señala que la recaptura se produjo a unos 62 kilómetros del lugar original de liberación.
Por qué este récord de trece años importa para la pesca en Argentina
El dato más llamativo no es la distancia recorrida, sino el tiempo que el pez permaneció en libertad. El INIDEP desarrolla desde 2004 un programa de marcado y recaptura de merluza negra junto a empresas pesqueras y tripulaciones de la flota nacional argentina. Desde entonces se han marcado y liberado 6.009 ejemplares y se han registrado 122 recapturas.
La mayoría de los peces recapturados han aparecido a menos de 100 kilómetros del punto donde habían sido marcados, aunque algunos individuos llegaron a desplazarse más de 3.000 kilómetros. Este nuevo caso refuerza la idea de que buena parte de estos ejemplares mantiene una fuerte fidelidad a determinadas zonas del talud continental.
Para los científicos, esta información resulta valiosa porque permite conocer mejor la dinámica poblacional de una especie muy longeva, de crecimiento lento y alto valor comercial. La FAO advierte de que la merluza negra tiene baja fecundidad y una capacidad de recuperación limitada, factores que hacen necesario un seguimiento riguroso de la pesquería.
El papel de Argenova y del palangrero en la pesquería de merluza negra
El caso también tiene conexión con Galicia por la presencia de Argenova, filial argentina del Grupo Nueva Pescanova. La propia compañía explica que Argenova opera desde Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz, con una flota dedicada a especies como el gambón, la pota y la merluza negra.
El buque Argenova XIV ha recuperado protagonismo tras un proceso de modernización y es señalado por Revista Puerto como el único palangrero activo del caladero argentino dedicado a esta pesquería. Su regreso incorpora espacios para observadores y trabajos científicos vinculados al INIDEP.
La recaptura de esta merluza negra trece años después aporta una referencia excepcional para entender cómo se comporta la especie en aguas profundas. También refuerza la importancia de mantener programas de seguimiento que permitan compatibilizar actividad pesquera, investigación y control del recurso.
