La finca está cerca de Burdeos y necesita una persona que se encargue de cocinar durante la cosecha. También busca ayuda para recoger uvas y elaborar vino.
Un viñedo ecológico situado en Les Salles-de-Castillon, cerca de Burdeos, busca actualmente un chef para cocinar durante la vendimia. La oportunidad está publicada en Workaway y el propio anfitrión deja clara cuál es una de sus principales necesidades para estas semanas: encontrar a alguien apasionado por la cocina que prepare las comidas del grupo mientras se desarrolla la cosecha.
La propuesta aparece como oportunidad remunerada y ofrece alojamiento en la propia finca. No se publica una cantidad mensual cerrada ni una jornada concreta, pero el responsable indica que puede pagar el salario mínimo francés. Actualmente, el SMIC está fijado en 12,31 euros brutos por hora.
La finca ocupa unas nueve hectáreas, se cultiva de forma ecológica desde 1993 y está inmersa en plena temporada de vendimia. El anfitrión, Julien, busca personas interesadas en compartir la experiencia del trabajo en el viñedo, aunque en la descripción actual pone un énfasis especial en encontrar un chef.
El viñedo busca especialmente un chef para cocinar durante la vendimia
La descripción de Workaway evita cualquier duda sobre el perfil que interesa especialmente en este momento. Después de anunciar que ha comenzado la vendimia y solicitar ayuda para recoger uvas, el propietario señala que están buscando un chef apasionado que cocine buenas comidas para acompañar los vinos durante la cosecha.
No aparecen requisitos académicos, años mínimos de experiencia ni una titulación culinaria determinada. La finca sí busca a alguien al que le guste cocinar y compartir sus habilidades con el resto del grupo.
El anfitrión habla francés e inglés con fluidez y tiene conocimientos básicos de español y neerlandés. La ficha tampoco establece expresamente un nivel mínimo de francés para presentar una candidatura.
La estancia mínima solicitada es de dos semanas. Workaway indica además que el alojamiento dispone de habitaciones cómodas, baños compartidos, espacio común, wifi y lavadora. La comida, según el apartado específico dedicado a las condiciones del alojamiento remunerado, corre a cargo del participante.
El salario mínimo en Francia alcanza los 12,31 euros brutos por hora
La ficha no publica un sueldo específico para el chef. Lo que señala el anfitrión es que puede ofrecer el salario mínimo, mientras que Workaway identifica expresamente este alojamiento como una oportunidad que ofrece pago.
Desde el 1 de junio de 2026, el salario mínimo francés está establecido en 12,31 euros brutos por hora. Esto equivale a 1.867,02 euros brutos mensuales tomando como referencia la jornada legal completa de 35 horas semanales, según la información oficial de France Travail y del Ministerio de Trabajo francés.
Sin embargo, esos 1.867,02 euros no deben presentarse como el sueldo de esta oferta. El viñedo no especifica cuántas horas tendrá que trabajar el chef ni confirma una jornada completa de 35 horas. La cifra fiable vinculada a la convocatoria es, por tanto, el pago conforme al salario mínimo francés.
Workaway establece para los anfitriones que desarrollan una actividad empresarial que deben proporcionar alojamiento gratuito y pagar, al menos, el salario mínimo correspondiente por cada hora trabajada.
También necesitan personas para recoger uva y participar en la elaboración del vino
La búsqueda de un chef no significa que sea la única necesidad del viñedo. La ficha también solicita personas dispuestas a recoger uvas durante la vendimia y a conocer o participar en el proceso de elaboración del vino.
Además, se menciona ayuda con plantas, árboles y otras labores relacionadas con la finca. Por eso, la convocatoria mantiene un componente agrícola, pero reducir la oferta únicamente a una búsqueda de vendimiadores dejaría fuera el puesto concreto que el anfitrión destaca en la actualización actual.
Las personas interesadas deben contactar con el viñedo a través de Workaway. Los ciudadanos españoles, como nacionales de la Unión Europea, no necesitan la autorización de trabajo exigida a los trabajadores procedentes de países de fuera de la UE, aunque deberán acordar directamente con el anfitrión las condiciones concretas de la estancia y del trabajo.
