Tirar una colilla al suelo parecía, para algunos, ese gesto pequeño que no iba a ninguna parte. Pero en Valencia, a partir de la nueva ordenanza municipal, puede acabar doliendo bastante al bolsillo. El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado en pleno la modificación definitiva de la Ordenanza municipal de limpieza urbana y recogida de residuos.
La actualización endurece las sanciones por ensuciar espacios públicos, abandonar basura o usar mal papeleras y contenedores. El texto salió adelante con los votos a favor del equipo de gobierno y la abstención de la oposición, tras pasar por el período de información pública. Y sí, lo de tirar un chicle o una colilla ya no es solo una falta de civismo: también puede convertirse en una multa de hasta 1.500 euros.
¿Qué cambia con la nueva ordenanza de limpieza en Valencia?
La modificación de la Ordenanza municipal de limpieza urbana y recogida de residuos adapta el texto a la normativa autonómica y estatal sobre gestión de residuos urbanos. Dicho de forma sencilla: el Ayuntamiento actualiza las reglas para cumplir las nuevas obligaciones sobre recogida, separación y tratamiento de la basura.
La nueva redacción tiene en cuenta la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, en el ámbito estatal. También se adapta a la Ley 5/2022, de 29 de noviembre, de residuos y suelos contaminados para el fomento de la economía circular en la Comunitat Valenciana.
Cuánto se paga por tirar colillas, chicles, papeles o basura en la calle
El cambio más llamativo está en las sanciones económicas. Arrojar residuos pequeños, como colillas, cáscaras, chicles o papeles, sin usar papeleras u otros elementos instalados para ello, podrá castigarse con multas de hasta 1.500 euros. Vamos, que el típico gesto de tirar algo al suelo puede salir bastante menos anecdótico de lo que parece.
La ordenanza también recoge sanciones más altas para conductas como abandonar basura dispersa, dejar bolsas en papeleras, ensuciar la vía pública o abandonar residuos voluminosos fuera de los sistemas establecidos.
| Conducta sancionada | Multa prevista |
|---|---|
| Abandonar basura dispersa o cualquier residuo en espacios públicos, o realizar conductas que ensucien o perjudiquen la higiene | De 1.500 a 3.000 euros |
| Arrojar colillas, cáscaras, chicles, papeles u otros residuos pequeños sin usar papeleras | Hasta 1.500 euros |
| Depositar en papeleras bolsas con residuos domiciliarios o comerciales, residuos no destinados a ellas o elementos voluminosos que sobresalgan | De 1.500 a 3.000 euros |
| Escupir o satisfacer necesidades fisiológicas en la vía pública o lugares no habilitados | De 750 a 3.000 euros |
| Hacer pintadas y grafitos en elementos protegidos patrimonialmente según el catálogo del Ayuntamiento de València | De 1.500 a 3.000 euros |
| No retirar sobrantes de obras y escombros en la vía pública, con consecuencias graves para el entorno | De 750 a 1.500 euros |
| No recoger excrementos de mascotas o no limpiar sus micciones | Hasta 1.500 euros |
| Depositar o abandonar residuos domiciliarios en la vía pública, en contenedores no habilitados o en lugares no determinados por el Ayuntamiento | Hasta 3.000 euros |
| Abandonar residuos industriales como palets, escombros o similares en la vía pública o junto a contenedores | Hasta 3.000 euros |
| Abandonar residuos voluminosos en la vía pública fuera de los sistemas establecidos | De 750 a 3.000 euros |
Estas cantidades convierten la limpieza urbana en un asunto bastante práctico: usar la papelera, el contenedor correcto o el sistema previsto para residuos grandes puede evitar una sanción que, en algunos casos, llega a 3.000 euros.
Qué pasa con las mascotas, las obras y los grafitis
La ordenanza también pone el foco en comportamientos habituales que afectan directamente a la convivencia diaria. En el caso de las mascotas, no recoger los excrementos o no limpiar las micciones de los animales podrá sancionarse con hasta 1.500 euros para propietarios o portadores.
También se endurecen las consecuencias para quienes no retiren sobrantes de obras y escombros resultantes de trabajos realizados en la vía pública, cuando haya consecuencias graves para el entorno. En ese caso, la multa irá de 750 a 1.500 euros, una cifra que deja claro que los restos de obra no pueden quedarse ahí como si la calle fuera un trastero provisional.
Cómo afecta la separación de residuos y el reciclaje
El Ayuntamiento busca fomentar la separación en origen de los residuos domésticos, es decir, que la basura se clasifique correctamente desde casa o desde el lugar donde se genera. El objetivo es promover el reciclaje y la reutilización, evitando que los residuos acaben en contenedores equivocados o directamente abandonados en la vía pública.
Por eso, depositar o abandonar residuos domiciliarios en la calle, en contenedores no habilitados para ese tipo de residuo o en lugares diferentes a los determinados por el Ayuntamiento podrá sancionarse con hasta 3.000 euros. Lo mismo ocurre con el abandono de residuos industriales como palets, escombros o similares junto a contenedores o en la vía pública.
Qué puede hacer el ciudadano para evitar una multa
La recomendación más sencilla es también la más efectiva: usar papeleras para residuos pequeños, llevar las bolsas de basura al contenedor correspondiente, no dejar residuos voluminosos fuera de los sistemas establecidos y recoger siempre los excrementos de las mascotas. En el caso de obras o escombros, la clave está en retirar los sobrantes y no dejarlos en la vía pública.
En consecuencia, la nueva ordenanza convierte la limpieza urbana en una obligación más concreta y con sanciones más claras. Valencia endurece el control sobre colillas, chicles, papeles, bolsas, residuos industriales y voluminosos, con multas que pueden ir desde 750 euros hasta 3.000 euros según la conducta.
