Marco Bermúdez, el adolescente de 14 años que va al colegio y ya trabaja en un software para diseñar puentes

El joven emprendedor asturiano empezó en el mundo empresarial con 8 años y comenzó a facturar con su proyecto de impresión 3D a los 11. Ahora trabaja en SmartBridge, un software en fase beta para ayudar a ingenieros en el diseño de puentes.

Marco Bermúdez tiene 14 años, va al colegio, juega a baloncesto, queda con sus amigos y pasa tiempo con su familia. Pero, además, ha levantado varios proyectos empresariales, participa en pódcast y conferencias, y se ha convertido en uno de los nombres jóvenes más llamativos del emprendimiento en España. Medios como La Vanguardia y El Debate recogen que es fundador de SmartBridge y cofundador de The Young Founders Club, una comunidad de jóvenes emprendedores.

De una escuela de emprendimiento infantil a facturar con impresión 3D

La trayectoria de Marco Bermúdez comenzó cuando tenía 8 años y se incorporó a Genyus School, una escuela de emprendimiento para niños. Allí aprendió a hablar en público, presentar ideas, trabajar en equipo y desarrollar propuestas de negocio. Su primer proyecto fue una web con robots humanoides pensada para ayudar a personas mayores, una iniciativa que no salió adelante, pero que le sirvió para conocer conceptos básicos como la propuesta de valor o el análisis de la competencia.

Después llegaron nuevas ideas. Una de ellas nació durante una compra con su padre, cuando no encontraron un producto concreto en un supermercado. A partir de esa experiencia pensó en crear una especie de Google Maps para supermercados y llegó a plantearse una financiación de 30.000 euros.

Su primera facturación llegó con una empresa de impresión 3D. Según la información publicada por La Vanguardia, con ThreeDimensional, un proyecto basado en objetos creados con materiales vegetales, llegó a ingresar entre 7.000 y 10.000 euros.

Cómo organiza su tiempo Marco Bermúdez para estudiar y emprender

Pese a su actividad empresarial, Bermúdez insiste en que no ha dejado de hacer las cosas propias de su edad. “Yo voy al colegio, tengo mis amigos, juego a baloncesto, estoy con mi familia y hago todas las cosas que hace un niño de 14 años”, explicó en el pódcast Hablando en Plata.

Para este joven emprendedor, el reto no pasa por estar ocupado todo el día, sino por aprovechar mejor las horas disponibles. Su idea es que el tiempo de ocupación sea realmente efectivo. Por eso defiende que siempre se puede sacar espacio para un proyecto cuando se reducen hábitos que aportan poco, como pasar demasiadas horas mirando el móvil.

Bermúdez asegura que emprender también forma parte de su manera de divertirse. Ir a eventos, crear empresas o pensar en nuevas soluciones no lo vive como una obligación, sino como una actividad que le gusta y le motiva.

La constancia y la creatividad como base para jóvenes emprendedores

Marco Bermúdez considera que la creatividad es una de las cualidades más importantes para cualquier persona que quiera emprender. No solo para encontrar una idea, también para desarrollarla sin abandonar cada proyecto a los pocos meses.

Junto a la creatividad, señala la constancia. Saber cuándo trabajar, cuándo descansar y mantener una rutina diaria son, para él, elementos esenciales en cualquier iniciativa empresarial. Su caso también muestra la importancia de recibir formación desde edades tempranas y de contar con un entorno que permita probar, equivocarse y volver a empezar.

Aunque reconoce que algunas personas de su entorno escolar se han burlado de sus proyectos, asegura que la educación recibida le ha ayudado a gestionar esas críticas. A sus 14 años, Bermúdez ya combina estudios, deporte, familia y emprendimiento con una idea clara: dedicar el tiempo a lo que realmente le aporta valor.

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