El supermercado ya aplica en territorio luso un sistema que permite recuperar 10 céntimos por cada lata o botella devuelta. En España, la implantación del SDDR debe llegar antes de noviembre de 2026, aunque el sector cree que ese plazo no se cumplirá.
Los clientes de Mercadona en Caldas da Rainha, en Portugal, ya pueden introducir latas vacías y botellas de plástico en una máquina y recibir el reembolso en su tarjeta bancaria. El sistema funciona desde el 10 de abril y sirve de referencia para España.
Cómo funciona el sistema de devolución de latas y botellas en Mercadona Portugal
El modelo portugués, llamado Volta, incluye envases de un solo uso de metal y PET de hasta tres litros. En la práctica, afecta a latas y botellas de plástico identificadas con el logo del sistema.
Cuando el consumidor compra una bebida incluida, paga un depósito de 10 céntimos. Ese dinero se recupera solo si devuelve el envase en buen estado en uno de los puntos de recogida. Después, el reembolso puede hacerse con un cupón, un vale descuento, una tarjeta de fidelización o, en algunas máquinas de Mercadona en Lisboa, con ingreso directo en la tarjeta bancaria. Ojo, no todos los productos entran todavía en esta primera fase.
Portugal se convierte así en el país número 19 de Europa con este sistema. Y su importancia no es menor, ya que comparte con España un mercado fronterizo y muchos productos con etiquetado común.
Por qué España todavía no aplica el SDDR y qué decisiones faltan
¿Puede verse pronto esta imagen en los supermercados españoles? De momento, no. España está obligada a implantar este sistema tras no alcanzar el objetivo europeo de recogida de botellas de plástico. En 2023 debía recuperar el 70%, pero la evaluación publicada en noviembre de 2024 situó esa cifra en el 41,3%.
La fecha límite está fijada en noviembre de 2026. Sin embargo, las empresas de distribución y fabricantes ya han advertido de que no se llegará a tiempo. Entre otras razones, porque todavía falta concretar el marco normativo y decidir quién gestionará el sistema en todo el país.
Ahora mismo, la Comunidad de Madrid debe autorizar, o no, a las entidades que se han presentado: SDDR para España, Ecoembes, Corepet y Procircular. A diferencia de Portugal, donde hay un único gestor, en España podría haber varios operadores en competencia. Además, la normativa española prevé incluir también los briks, una diferencia relevante frente al modelo luso.
Las organizaciones implicadas creen que uno de los primeros efectos positivos se notará en las papeleras y en la limpieza viaria. No es poca cosa en un país que comercializa 18.000 millones de envases al año.
