El director general de Tráfico reconoce que habría reforzado la información enviada a los conductores sobre la baliza conectada, mientras la DGT mantiene el dispositivo como único sistema legal para señalizar un vehículo inmovilizado.
Pere Navarro ha reconocido que, si tuviera que repetir el proceso de implantación de la baliza V-16, cambiaría una parte de la comunicación con los conductores. Durante su entrevista del 13 de septiembre en Motor 5, de Radio 5, el director general de Tráfico afirmó que probablemente habría enviado una carta explicando qué es el dispositivo, por qué se utiliza y para qué sirve. La conversación llega después del primer verano completo con la V-16 conectada como sistema obligatorio.
Pere Navarro reconoce que habría reforzado la explicación de la V-16
“Si tuviese que volverlo a hacer, probablemente enviaría una carta a todos los conductores explicándoles exactamente qué es, por qué y para qué”, señaló Navarro. La reflexión resulta especialmente relevante porque la discusión sobre la baliza no terminó con su entrada en vigor. Las dudas surgidas sobre mantener los triángulos como alternativa también alimentaron el debate, aunque la regulación finalmente aplicada mantiene la V-16 conectada como sistema válido.
La información oficial de la DGT confirma que desde el 1 de enero de 2026 la V-16 conectada es el único dispositivo legal de preseñalización para los vehículos obligados a llevarlo. La exigencia afecta a turismos, vehículos mixtos, autobuses y automóviles destinados al transporte de mercancías. Los conductores que todavía tengan una baliza sin conexión no pueden utilizarla como sustituta válida de la conectada.
Los 18 millones vendidos no eliminan las dudas sobre su funcionamiento
Navarro situó en alrededor de 18 millones el número de dispositivos vendidos y aseguró que durante este verano se habían registrado unas 160.000 activaciones relacionadas con vehículos detenidos por diferentes incidencias. Son cifras que muestran hasta qué punto la V-16 se ha extendido después de su entrada en vigor, pero también explican por qué Tráfico sigue insistiendo en cómo debe utilizarse.
Hay un matiz importante para el conductor. Activar la baliza no equivale a llamar automáticamente al 112 ni garantiza que una patrulla vaya a acudir al vehículo. El funcionamiento de las activaciones de las balizas V-16 y la respuesta de los servicios de tráfico han generado dudas entre algunos usuarios. La función básica de la baliza es enviar la posición del vehículo inmovilizado a DGT 3.0 para difundir la incidencia a otros usuarios. La DGT también aclara que no es necesario instalar una aplicación ni facilitar datos personales y que la conectividad mínima, de 12 años, está incluida en el precio del dispositivo.
La tasa de alcohol no ha cambiado pese al nuevo intento parlamentario
Durante la misma entrevista, Navarro volvió a defender una tasa máxima de 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre o 0,1 miligramos por litro de aire espirado. El director de la DGT vinculó su posición con el impacto que durante años ha tenido el alcohol en los siniestros de tráfico. Sin embargo, esa propuesta no debe confundirse con la normativa que actualmente tienen que cumplir los conductores.
A 16 de septiembre de 2026, el Reglamento General de Circulación mantiene con carácter general el límite en 0,5 g/l en sangre o 0,25 mg/l en aire espirado. Para conductores profesionales y durante los dos primeros años desde la obtención del permiso, el límite continúa en 0,3 g/l y 0,15 mg/l. Los menores de edad tienen tasa cero. El Grupo Parlamentario Socialista presentó el 11 de septiembre una nueva proposición de ley sobre la reducción de la tasa máxima, calificada por la Mesa del Congreso el 15 de septiembre con el expediente 122/000300. La iniciativa anterior sobre esta materia había sido rechazada por la Comisión de Interior el 18 de marzo de 2026. Por tanto, el nuevo registro parlamentario no modifica por sí mismo los límites actuales.
Los atropellos siguen detrás del cambio de los triángulos por la V-16
Pere Navarro también puso el foco en los peatones que circulan por los márgenes de las carreteras, especialmente en zonas rurales y durante las horas con poca visibilidad. Según explicó, aproximadamente uno de cada diez fallecidos en carretera es un peatón atropellado. Su recomendación para quienes caminan por estas vías fue directa: “Hazte ver”, especialmente mediante elementos reflectantes.
Ese riesgo fue uno de los argumentos utilizados para sustituir los triángulos. La DGT calcula que cada año fallecían alrededor de 25 personas atropelladas después de bajar del vehículo en carretera y relaciona directamente la implantación de la V-16 con la reducción de esa exposición. Cuando se produce una avería, el dispositivo debe estar accesible, encenderse y colocarse en la zona más alta posible del vehículo. La propia DGT recomienda permanecer dentro con el cinturón cuando no exista un lugar seguro al que desplazarse y evitar caminar por la calzada o el arcén.
