La notaria María Cristina Clemente desvela el documento que puede proteger a las familias frente a los efectos del alzhéimer

El poder preventivo permite dejar designada a una persona de confianza para actuar cuando una enfermedad impida decidir. La notaria advierte de que firmarlo a tiempo puede evitar conflictos y un procedimiento judicial de provisión de apoyos.

Hay un documento notarial que muchas familias descubren tarde. No ordena una herencia ni sustituye al testamento: sirve para que, mientras la persona sigue viva, alguien elegido por ella pueda gestionar sus asuntos si el alzhéimer u otra enfermedad deteriora su capacidad de decisión.

La advertencia la ha lanzado María Cristina Clemente Buendía, notaria en Alicante, en un vídeo publicado en Instagram. “Hay una escritura que, en muchas ocasiones, puede evitar conflictos familiares, decisiones dolorosas y un camino judicial innecesario”, explica. Se refiere a los poderes preventivos.

Qué es el poder preventivo y por qué ayuda en casos de alzhéimer

El Consejo General del Notariado define el poder preventivo como un documento público autorizado por notario que permite designar a una o varias personas para representar los intereses del otorgante si llega a una situación en la que no pueda decidir por sí mismo. Según el propio Notariado, esta figura puede evitar el proceso judicial de provisión de apoyos.

En casos de alzhéimer, Clemente pone un ejemplo habitual: una persona necesita ingresar en una residencia, los gastos aumentan y la liquidez no está en el banco, sino en la vivienda habitual. Para vender esa casa hace falta una firma válida, algo que puede no ser posible si la enfermedad ya ha avanzado.

Ahí aparece el bloqueo familiar. Sin una previsión previa, los familiares pueden verse obligados a acudir al juzgado para articular medidas de apoyo que permitan actuar sobre el patrimonio de la persona afectada.

La notaria explica cuándo debe firmarse para evitar el juzgado

La notaria insiste en que este documento debe otorgarse cuando la persona todavía puede tomar decisiones y expresar su voluntad ante notario. El Código Civil permite incluir una cláusula para que el poder subsista si en el futuro se precisan apoyos, o concederlo solo para ese supuesto.

Clemente señala que incluso en los primeros estadios del diagnóstico puede ser posible acudir a la notaría, siempre que la persona conserve capacidad suficiente para decidir. En ese momento puede elegir quién quiere que actúe por ella cuando ya no pueda hacerlo.

La diferencia con el testamento es clara. El testamento despliega sus efectos tras el fallecimiento. El poder preventivo funciona en vida, precisamente durante la etapa en la que la persona necesita que alguien gestione sus bienes, pagos o trámites.

Qué puede hacer la persona designada con este documento notarial

La persona apoderada no recibe una autorización sin límites. La escritura debe concretar las facultades que se conceden, los ámbitos de actuación y la forma en la que podrá usarse el poder. El Notariado recuerda que también se puede establecer si actúa una sola persona, varias de forma conjunta o varias de manera sucesiva.

Además, el Código Civil permite fijar medidas de control, instrucciones y salvaguardas para evitar abusos, conflictos de intereses o influencia indebida. También pueden preverse mecanismos de revisión y causas específicas de extinción del poder.

Por eso, este documento puede ser útil para vender una vivienda, administrar cuentas, pagar una residencia o realizar gestiones patrimoniales, siempre que esas facultades estén previstas en la escritura. El mandato, con carácter general, termina por muerte del mandante o del mandatario, por lo que no sustituye la función sucesoria del testamento.

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