El sindicato se ha puesto “al rescate”: dos veteranos de supermercado son despedidos con la trampa del carrito de compras

Los ceses en un supermercado de Livorno afectan a Tommaso y Davide, empleados con larga trayectoria, en unos despidos que “los sindicatos califican sin duda de injustos y acosadores”, según recoge el medio La Nazione.

En la mayoría de empresas, los despidos disciplinarios se basan en causas como el ausentismo laboral o las faltas de respeto a superiores y compañeros. Para que sean procedentes, la compañía debe demostrar que los hechos son graves y reiterados. Sin embargo, en este caso se denuncia el uso de tácticas específicas contra trabajadores veteranos.

El caso de los despidos en Pam Panorama con la trampa del carrito de compras

La empresa italiana Pam Panorama ha ejecutado recientemente dos despidos en Livorno que han encendido todas las alarmas sindicales. Según La Nazione, estas decisiones se producen en un contexto en el que “los sindicatos califican sin duda de injustos y acosadores” los métodos utilizados por la compañía.

Uno de los afectados es Tommaso, empleado veterano de la tienda de Corea. Fue sometido a la llamada “prueba del carrito de la compra”, también conocida como trampa del carrito de compras. Esta consiste en presiones de supuestos clientes en la caja e inspectores que esconden productos por el establecimiento para comprobar hasta dónde aguanta el trabajador la presión psicológica a la que se le somete.

“Fue traumático para mí y mi familia. Quiero volver a trabajar”, asegura Tommaso al citado medio. La experiencia no solo le ha costado el puesto, sino que ha derivado en un conflicto que ha movilizado al sindicato de trabajadores.

El papel del sindicato y las acusaciones de acoso laboral en Pam Panorama

Tommaso cuenta con el respaldo del sindicato, que ha denunciado públicamente la actuación de la empresa. Serena Bardi, gerente del área de empleo, sostiene que se trata de “una trampa diseñada para que cometiera errores y justificara su despido”. A su juicio, esta estrategia no es un caso aislado, sino parte de una práctica más amplia.

Bardi afirma que la compañía utiliza este tipo de pruebas con un objetivo claro: despedir a empleados con una dilatada trayectoria para sustituirlos por temporales “fácilmente extorsionables”. “Utilizan métodos que consideramos de acoso”, denuncia, subrayando que estas maniobras no se corresponden con las causas habituales de un despido disciplinario.

En este sentido, el conflicto en Pam Panorama refleja lo que el propio texto describe: que algunas empresas recurren a diferentes tácticas para mandar al paro a sus trabajadores, especialmente a los más veteranos, alejándose del esquema tradicional de sanción por incumplimientos acreditados.

Contexto adicional sobre despidos y pensión de trabajadores veteranos de supermercados

El segundo trabajador afectado es Davide, también con una larga antigüedad en la empresa. Tras 20 años en Pam Panorama, su cese llega, según Bardi, como “víctima de constantes e infundadas quejas”. Una cascada de reproches que, de acuerdo con la versión sindical, habría servido de base para justificar su despido.

Al igual que en el caso de Tommaso, el cese de Davide no solo implica la pérdida del empleo. Viene acompañado además de la privación del derecho a pensión, lo que agrava el impacto económico y personal de la decisión. Por este motivo, el sindicato sitúa estos casos como paradigma de la vulnerabilidad de los trabajadores veteranos.

Impacto de estos despidos de Pam Panorama en otros empleados veteranos

Dado lo anterior, el caso de Livorno se interpreta como una señal de alarma para otros empleados con muchos años de servicio en el sector de los supermercados. La combinación de tácticas como la trampa del carrito de compras, que generan presión y posibilidad de error, con la amenaza de perder incluso la pensión, eleva el nivel de inquietud entre la plantilla.

El sindicato se ha puesto “al rescate” de los trabajadores afectados, denunciando públicamente la situación y subrayando que este tipo de métodos pueden abrir la puerta a nuevos conflictos laborales. En este contexto, lo ocurrido en Pam Panorama no solo es la historia de dos despidos, sino un ejemplo de cómo determinadas prácticas internas pueden poner en cuestión la protección de quienes llevan toda una vida trabajando en la misma empresa.

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