El documento debe estar en vigor, en buen estado y cumplir la validez mínima exigida por España o por el destino elegido. Una fecha de caducidad cercana puede provocar problemas en frontera, aunque el pasaporte todavía no haya vencido.
Viajar con el pasaporte en regla es una condición básica, pero no siempre suficiente. Antes de comprar billetes o cerrar una reserva, conviene revisar dos cosas: cuándo caduca el documento y qué requisitos pide el país al que se va a viajar. En algunos casos, se exige que el pasaporte mantenga varios meses de validez después de la salida prevista.
Cuándo se puede renovar el pasaporte español antes de que caduque
En España, el Ministerio del Interior permite solicitar un nuevo pasaporte cuando el anterior se encuentra dentro de sus últimos 12 meses de vigencia. Esta posibilidad evita apuros de última hora y reduce el riesgo de llegar al control fronterizo con un documento que no cumple las condiciones exigidas.
La renovación requiere la presencia física de la persona solicitante. Dentro de España, el trámite corresponde a la Dirección General de la Policía. Si se realiza desde el extranjero, se gestiona a través de oficinas consulares o representaciones diplomáticas.
Para obtener el pasaporte ordinario, hay que presentar el DNI en vigor, una fotografía reciente en color y abonar la tasa correspondiente. También puede pedirse un duplicado si el documento se pierde, es robado, está deteriorado o se queda sin páginas disponibles.
La validez del pasaporte depende de la edad del titular
No todos los pasaportes tienen la misma duración. En el caso de menores de cinco años, la validez es de dos años. Para titulares menores de 30 años, el documento dura cinco años. A partir de los 30, la vigencia pasa a ser de diez años.
¿El problema? Que muchas familias revisan la caducidad de los adultos, pero olvidan la de los menores. Y ahí es donde puede llegar el susto. Por eso, si se viaja con niños, conviene comprobar las fechas con bastante margen.
Por qué un pasaporte vigente puede no servir para viajar
El principal riesgo es que el pasaporte esté próximo a caducar. Aunque siga vigente, algunos países exigen que tenga una validez mínima posterior a la fecha prevista de salida. Para entrar en España, los extranjeros deben contar con un pasaporte o documento de viaje válido, en vigor, con una validez mínima de tres meses posteriores a la salida del espacio Schengen y expedido dentro de los diez años anteriores.
Por lo tanto, la fecha impresa no siempre garantiza el viaje. Un documento válido para un destino puede no ser aceptado en otro.
Qué revisar antes de pedir cita y preparar un viaje internacional
Antes de viajar, hay que comprobar la caducidad, el estado físico del documento y los requisitos del país de destino. También conviene revisar si se necesita visado, autorización electrónica, medios económicos o documentación adicional. En definitiva, renovar con margen puede evitar que un trámite sencillo acabe convertido en un problema en frontera.
