La región ronda las 70.000 hectáreas y cerró 2025 con 11.000 toneladas, aunque solo está en producción alrededor del 25% de las plantaciones.
Castilla-La Mancha ha multiplicado por 17 la superficie dedicada al pistacho desde 2012 y ya ronda las 70.000 hectáreas. El Gobierno regional informó el 25 de junio de 2026 de que la campaña de 2025 alcanzó 11.000 toneladas de pistacho seco, un 30% más de lo previsto, aunque solo está en producción alrededor del 25% de las plantaciones. El crecimiento ayuda a contextualizar casos como el de Juan José Chacón, que asegura ganar 650.000 euros anuales con este cultivo.
El agricultor de Pozuelo de Calatrava, en Ciudad Real, dejó el olivar para apostar por el pistacho y comenzó el proyecto con un crédito bancario de 6.000 euros. Su caso, forma parte de una transformación agrícola que ha ganado escala durante los últimos años.
De 4.000 a casi 70.000 hectáreas de pistacho en trece años
Castilla-La Mancha ha pasado de unas 4.000 hectáreas en 2012 a cerca de 70.000 en 2026. El Gobierno autonómico la sitúa como primera productora de España y cuarta región productora del mundo, después de un crecimiento que ha convertido este fruto seco en uno de los cultivos con mayor proyección dentro de su sector agroalimentario.
La cosecha regional de 2025 llegó a 11.000 toneladas de pistacho seco, un 30% por encima de las estimaciones iniciales. La cifra resulta especialmente relevante porque aproximadamente tres de cada cuatro hectáreas plantadas todavía no han entrado en producción.
La Administración regional defiende un crecimiento ordenado que permita acompañar la ampliación de las plantaciones con nuevas instalaciones de transformación, canales de comercialización y una identidad diferenciada para el producto.
Juan José comenzó con 6.000 euros y llegó a plantar 160 hectáreas
Chacón explicó que su cambio de cultivo se apoyó en una inversión inicial de 6.000 euros y en la reinversión posterior de los ingresos. «Entre 2010 y 2016 hemos triplicado el capital», afirmó. Cuando relató su experiencia a Equipo de Investigación, disponía de 160 hectáreas plantadas y seguía comprando terrenos para ampliar la explotación.
El agricultor resumió el resultado con otra declaración: «Gano 650.000 euros anuales gracias al cultivo de pistachos. Creímos en el futuro del pistacho y apostamos». La información facilitada también señala que llegó a plantear ingresos de hasta dos millones de euros en un periodo de dos años.
Estas cantidades proceden del testimonio del propio productor. El material disponible no desglosa los costes de la explotación, la financiación pendiente, los impuestos ni aclara si los 650.000 euros corresponden a facturación o beneficio neto. Su resultado no puede presentarse como una rentabilidad garantizada para cualquier agricultor que decida cambiar de cultivo.
El crecimiento del pistacho coincide con la búsqueda de relevo en el campo
La expansión de las plantaciones coincide con uno de los problemas recurrentes del sector agrario: encontrar personas jóvenes que quieran continuar al frente de las explotaciones. Otros testimonios publicados por Talent24h muestran las dificultades relacionadas con el relevo generacional y la decisión de algunos profesionales de prolongar su actividad mediante la jubilación activa.
El pistacho puede representar una alternativa productiva, pero cada explotación parte de condiciones distintas. La inversión disponible, la superficie cultivada, la entrada en producción y la capacidad para procesar y comercializar el fruto condicionan el resultado económico.
Castilla-La Mancha prepara el primer Congreso Mundial del Pistacho
El siguiente paso anunciado por el Gobierno regional será la celebración del primer Congreso Mundial del Pistacho en enero de 2027. Castilla-La Mancha también trabaja en una indicación geográfica protegida y en una organización interprofesional que reúna a productores, transformadores y comercializadores.
Los datos oficiales sitúan la historia de Juan José dentro de un crecimiento regional mucho más amplio. Su cifra de 650.000 euros sigue siendo una declaración individual, mientras que las 70.000 hectáreas y las 11.000 toneladas registradas en 2025 permiten medir la dimensión alcanzada por el cultivo.
