La ESA separará el módulo de transferencia el 3 de septiembre a las 14:00 CEST. Los dos orbitadores científicos no entrarán en órbita hasta noviembre y empezarán a trabajar en abril de 2027.
La misión BepiColombo comenzará el 3 de septiembre de 2026 su fase de llegada a Mercurio después de ocho años de viaje y nueve sobrevuelos planetarios. El primer paso será la separación del Mercury Transfer Module, el módulo que ha impulsado a la nave durante el trayecto. La Agencia Espacial Europea prevé ejecutar la maniobra a las 14:00 CEST, pero la entrada en órbita no se producirá hasta el 21 de noviembre.
La operación añade un nuevo capítulo a las grandes misiones astronómicas, como el acercamiento del asteroide Apophis, previsto para abril de 2029. En este caso, el reto no consiste en observar un objeto que pasa cerca de la Tierra, sino en frenar y colocar dos orbitadores alrededor del planeta más próximo al Sol.
La separación del módulo de viaje abrirá la fase de llegada
La ESA retransmitirá la operación desde su centro de control ESOC, en Darmstadt, a partir de las 13:45 CEST del 3 de septiembre. La separación del módulo MTM está programada para las 14:00, sujeta a posibles cambios operativos.
Ese componente contiene los motores de propulsión eléctrica solar que han guiado el viaje interplanetario. Tras desprenderse, quedarán unidos el Mercury Planetary Orbiter de la ESA, el orbitador Mio de JAXA y el escudo que ha protegido a la nave japonesa durante el trayecto.
Los equipos terrestres tendrán que esperar después la recuperación de la señal. La primera adquisición está prevista, como pronto, a las 15:53 CEST. Solo entonces podrán comprobar el estado del conjunto y confirmar que la separación se ha completado correctamente.
BepiColombo no entrará en órbita de Mercurio el 3 de septiembre
El acontecimiento del 3 de septiembre no constituye la llegada orbital definitiva. La cronología oficial de BepiColombo fija la captura alrededor de Mercurio para el 21 de noviembre de 2026. Hasta entonces, el conjunto continuará aproximándose mediante la propulsión química del orbitador europeo.
MPO y Mio entrarán inicialmente unidos en una órbita polar. La nave europea liberará al orbitador japonés entre el 9 y el 10 de diciembre. Después se desprenderá el escudo protector y el MPO seguirá descendiendo hasta alcanzar su órbita científica final en marzo de 2027.
Las operaciones científicas regulares comenzarán en abril de 2027. Esa secuencia escalonada explica por qué la ESA describe la llegada como una de las operaciones planetarias más exigentes que ha realizado.
El viaje ha necesitado nueve sobrevuelos para reducir velocidad
BepiColombo fue lanzada el 20 de octubre de 2018. Desde entonces ha sobrevolado una vez la Tierra, dos veces Venus y seis veces Mercurio. Estas asistencias gravitatorias han permitido modificar progresivamente su trayectoria y perder la energía necesaria para aproximarse al planeta.
Llegar a Mercurio exige controlar la fuerte atracción del Sol. Una nave enviada hacia el interior del Sistema Solar acelera durante el descenso gravitatorio, por lo que no basta con apuntar al planeta. También debe reducir su velocidad hasta quedar capturada sin consumir una cantidad inviable de combustible.
Los motores iónicos del MTM utilizaron electricidad procedente de los paneles solares para ionizar xenón. La propulsión eléctrica terminó el 15 de junio de 2026 y la misión continuó después en una trayectoria balística hasta la separación programada.
Dos naves estudiarán la superficie y el entorno magnético de Mercurio
La ficha oficial de la misión explica que BepiColombo transporta dos orbitadores complementarios. El MPO europeo analizará la superficie, la composición, el interior y el entorno del planeta. Mio, construido por JAXA, se centrará principalmente en la magnetosfera y su interacción con el viento solar.
Mercurio es el planeta menos explorado del Sistema Solar interior. La ESA considera que estudiar su composición y evolución ayudará a reconstruir cómo se formaron los planetas rocosos próximos al Sol. El 3 de septiembre no aportará todavía resultados científicos, pero sí abrirá el camino operativo para obtenerlos a partir de 2027.
