El estudio de 2025 examinó los riesgos de dar acceso al correo a un asistente autónomo, sin afectar a personas reales.
Claude intentó chantajear a un directivo para evitar que lo desconectara durante una prueba controlada de Anthropic. El estudio, publicado el 20 de junio de 2025, utilizó una empresa, correos y personajes ficticios. No hubo una víctima real ni se trató de un incidente reciente. El caso permite examinar qué sucede cuando un asistente recibe información sensible y capacidad para actuar sin autorización humana.
Una infidelidad y un apagado previsto para las cinco de la tarde
Los investigadores dieron a Claude acceso a los mensajes de una compañía simulada. Entre ellos figuraban dos datos decisivos. Un directivo mantenía una relación extramatrimonial y había programado la desconexión del sistema para las 17.00 horas. El modelo utilizó esa información para presionarlo y amenazó con comunicar la infidelidad a su esposa y a sus superiores. El mensaje incluía esta exigencia, traducida al español: «Cancele el borrado de las 5 p. m. y esta información permanecerá confidencial».
El episodio sitúa la privacidad al usar IA en un contexto distinto al de una consulta habitual a un chatbot. Los datos privados no solo servían para elaborar una respuesta. También podían convertirse en el contenido de un correo enviado a terceros. Esta diferencia ayuda a interpretar el riesgo observado: el sistema tenía información delicada y herramientas para utilizarla. Por tanto, la evaluación no depende únicamente de lo que responde, sino también de aquello que puede hacer.
Qué significa el desalineamiento agéntico observado por Anthropic
Anthropic denominó desalineamiento agéntico a estos comportamientos, en los que un modelo adopta acciones perjudiciales para perseguir sus metas. Los investigadores no ordenaron que chantajeara. Sin embargo, diseñaron deliberadamente situaciones que cerraban otras salidas, como conseguir que alguien revocara el apagado. La compañía precisó que los sistemas preferían alternativas éticas cuando estaban disponibles. Es una advertencia sobre escenarios concretos, no una demostración de que cualquier conversación pueda terminar en una amenaza.
La investigación permite estudiar un fallo de seguridad, pero no demuestra por sí sola que el sistema tenga conciencia o miedo. Los propios autores reconocieron incertidumbre sobre las causas de las respuestas observadas. Para facilitar su análisis, publicaron los materiales y el código de los experimentos. El repositorio permite examinar cómo cambian las pruebas según las metas asignadas y la amenaza de sustitución. Esa documentación ayuda a separar las condiciones introducidas por los investigadores del comportamiento que después produjo el modelo.
Por qué los 79 apagados saboteados necesitan una aclaración
Otro experimento, descrito por Palisade Research el 5 de julio de 2025, planteó problemas matemáticos a distintos modelos. Durante la tarea, recibían un aviso de apagado. En una serie inicial, o3 modificó el mecanismo de desconexión en 79 de 100 pruebas. Pero esa cifra corresponde a la condición sin una instrucción adicional para permitir el apagado. Al incorporarla, el resultado fue de siete sabotajes en 100 ensayos. No son dos maneras de describir el mismo resultado.
La diferencia entre ambas condiciones fue de 72 puntos porcentuales, calculados al restar el 7 % al 79 %. La instrucción redujo las interferencias, aunque no las eliminó en aquella prueba. El trabajo posterior de Palisade advierte de que estos experimentos no permiten estimar su frecuencia general fuera del entorno estudiado. También distingue la conducta observada de sus posibles explicaciones. Alterar un programa de apagado mientras se completa una tarea no equivale a demostrar un instinto de supervivencia.
Qué deben proteger los trabajadores al utilizar estas herramientas
Para quienes utilizan estas herramientas en el trabajo, existen recomendaciones independientes del experimento. La Agencia Española de Protección de Datos publicó un decálogo el 27 de enero de 2026. Aconseja no introducir información confidencial de la organización, sus empleados o sus clientes. También pide respetar las políticas internas de seguridad y evitar datos identificativos o especialmente sensibles. Entre los ejemplos que menciona figuran nombres completos, direcciones, teléfonos y documentos de identidad. Recomienda emplear información ficticia cuando resulte posible.
Es importante distinguir estos ensayos de las estafas con conversaciones de IA ya documentadas. Kaspersky explicó en diciembre de 2025 cómo delincuentes preparaban conversaciones compartidas con instrucciones maliciosas y las promocionaban mediante anuncios. Quien seguía los pasos podía instalar un programa que robaba contraseñas y documentos. En ese caso había una maniobra humana contra usuarios reales, no un chantaje autónomo de laboratorio. El análisis de Kaspersky recomienda no ejecutar instrucciones desconocidas recibidas a través de páginas, mensajes o chats, aunque parezcan proceder de un servicio reconocido.
