El experto explica cómo mantener sanas las plantas de casa durante las vacaciones y alerta de los riesgos de dejarlas sin luz o con un exceso de agua.
Las plantas de interior también sufren las consecuencias del calor durante el verano. Antes de salir de vacaciones, muchas personas las trasladan a una misma habitación, bajan completamente las persianas o recurren a sistemas de riego improvisados. Algunas de estas decisiones pueden provocar daños irreversibles.
El jardinero Ángel Agudo ha explicado en el programa Estando Contigo, emitido por Castilla-La Mancha Media, cuáles son los errores más frecuentes al preparar las plantas antes de abandonar temporalmente la vivienda. La falta de luz ocupa el primer puesto entre sus advertencias.
Por qué bajar las persianas puede poner en riesgo las plantas de casa
Cerrar las persianas por completo ayuda a reducir la temperatura del interior de la vivienda. Sin embargo, también deja a las plantas sin una fuente esencial para su supervivencia.
“Bajamos las persianas y no dejamos luz, con lo cual error número uno. Hay que dejar algo de luz, aunque sea más tenue”, señala Ángel Agudo. El jardinero insiste en que las plantas necesitan recibir cierta luminosidad incluso cuando la casa permanece cerrada durante varios días.
Una opción consiste en agruparlas en una estancia fresca y alejada de la incidencia directa del sol, pero manteniendo las persianas parcialmente abiertas. De esta forma, reciben luz natural sin quedar expuestas durante horas a las temperaturas más elevadas.
No todas las especies requieren la misma cantidad de luz. Las plantas habituadas a espacios luminosos pueden deteriorarse con rapidez si permanecen varios días en una habitación completamente oscura.
Dejar las plantas encharcadas durante las vacaciones también puede dañarlas
Otro error habitual consiste en colocar todas las macetas en la bañera y llenarla de agua. Aunque se haga para garantizar el riego durante la ausencia, mantener las raíces constantemente empapadas puede resultar perjudicial.
“Siempre hay que adaptar la planta al sistema de riego, pero nunca dejarlas encharcadas en periodo vacacional”, afirma el experto. El exceso de humedad favorece la aparición de hongos y puede provocar la pudrición de las raíces.
La cantidad de agua necesaria dependerá de la especie, el tamaño de la maceta, el sustrato y la duración del viaje. También influye la temperatura que alcance la habitación elegida.
Antes de salir, resulta aconsejable retirar hojas secas, comprobar que los orificios de drenaje no están bloqueados y realizar un riego adecuado, sin dejar agua acumulada en los platos.
Los sistemas de riego caseros deben probarse antes de salir de vacaciones
Las botellas invertidas, los conos de riego, las mechas de algodón y otros métodos de autorriego pueden mantener la humedad durante varios días. No obstante, Ángel Agudo advierte de que deben ponerse a prueba con antelación.
“Otro error es no probar esos sistemas de riego que vamos a utilizar posteriormente. Siempre es importante probarlos y ver cómo funcionan”, indica.
Una prueba previa permite comprobar cuánta agua libera el sistema y durante cuánto tiempo. También ayuda a detectar posibles fugas o un aporte excesivo que termine saturando el sustrato.
Mantener algo de luz, evitar el encharcamiento y comprobar el riego antes del viaje son las principales recomendaciones para proteger las plantas durante las vacaciones de verano.
