Juan José, mecánico, explica por qué nunca deberías arrancar el coche con el aire acondicionado encendido en verano

El profesional aconseja desconectar la climatización antes de apagar y arrancar el vehículo. El calor también modifica la presión de los neumáticos y puede elevar el habitáculo por encima de los 60 ºC.

Arrancar el coche con el aire acondicionado seleccionado es un gesto habitual durante el verano. Juan José Ebenezer, mecánico y divulgador en redes sociales, recomienda dejarlo apagado durante el encendido para reducir la carga inicial sobre el vehículo y permitir que el motor comience a lubricarse.

Por qué este mecánico aconseja arrancar el coche sin aire acondicionado

El consejo de Juan José consiste en poner en marcha el motor con la climatización desconectada y activarla después de unos segundos. También recomienda apagarla antes de detener el vehículo, evitando que el ventilador y el compresor entren en funcionamiento durante los primeros instantes del siguiente arranque.

Esta pauta debe entenderse como una medida preventiva y no como una obligación idéntica para todos los coches. Los vehículos actuales cuentan con sistemas electrónicos capaces de gestionar el compresor y retrasar su funcionamiento cuando el motor necesita más potencia. Dejar el botón activado no provoca por sí solo una avería inmediata, por lo que siempre deben respetarse las indicaciones del fabricante.

Tampoco es necesario mantener todos los motores modernos al ralentí durante 30 o 40 segundos. Algunos fabricantes indican que se puede iniciar la marcha sin esperar a que el coche se caliente detenido, siempre a un régimen moderado y evitando aceleraciones bruscas.

Apagar el aire acondicionado varios minutos antes de llegar al destino sí puede aportar otro beneficio. El fabricante de componentes MAHLE recomienda desconectarlo cinco minutos antes para facilitar el secado del evaporador y reducir la aparición de humedad, moho y malos olores en el habitáculo.

El calor altera la presión de los neumáticos y exige controles en frío

Las ruedas también sufren los cambios de temperatura. Continental señala que una variación de 10 ºC puede modificar la presión entre 0,07 y 0,14 bares. Cuando aumenta el calor, la presión sube; cuando baja la temperatura, disminuye.

Esta variación no significa que deba sacarse aire de un neumático caliente. La medición debe realizarse antes de circular, siguiendo los valores indicados en la puerta del conductor, el tapón del combustible o el manual. Una presión incorrecta puede alterar la frenada, reducir el agarre y acelerar el desgaste irregular de la banda de rodadura.

Cómo enfriar el habitáculo sin aumentar la fatiga durante la conducción

Un vehículo cerrado y expuesto al sol puede superar los 60 ºC en su interior. La DGT advierte de que el calor incrementa la fatiga, reduce la atención y alarga el tiempo de reacción del conductor. Para evitarlo, recomienda airear el coche bajando las ventanillas antes de salir y mantener la climatización entre 22 y 24 ºC.

Durante los primeros segundos también se pueden mantener abiertas las ventanillas mientras funciona el aire acondicionado, facilitando la salida del aire acumulado. En los desplazamientos largos deben realizarse paradas frecuentes, mantener una hidratación adecuada y buscar zonas de sombra. Nunca se debe dejar a niños, personas mayores o animales dentro de un vehículo estacionado.

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