El Deep Synoptic Array se instalará en un valle remoto de Nevada y podrá explorar el cielo cien veces más rápido que cualquier radiotelescopio actual. Sus imágenes estarán disponibles en tiempo real para astrónomos y público general.
El Instituto Tecnológico de California, conocido como Caltech, prepara la construcción del Deep Synoptic Array (DSA), un radiotelescopio formado por 1.650 antenas parabólicas de 6,15 metros de diámetro. El complejo ocupará una superficie aproximada de 20 por 16 kilómetros y debería estar terminado en 2029, con el inicio de las operaciones científicas poco después.
El proyecto ha superado su revisión final de diseño y cuenta con financiación de Schmidt Sciences. Aunque está dirigido desde California, las antenas se instalarán en una zona de Nevada especialmente escogida por su reducido nivel de interferencias radioeléctricas.
El radiotelescopio DSA explorará el cielo cien veces más rápido que los actuales
El nuevo observatorio combinará la capacidad de detectar señales extremadamente débiles con la precisión necesaria para obtener imágenes de alta resolución. Según Caltech, será el radiotelescopio más sensible construido hasta ahora y podrá cartografiar el cielo cien veces más rápido que cualquier instalación similar existente.
Durante sus primeros cinco años de actividad, el DSA observará varias veces todo el cielo visible. Los responsables calculan que igualará en su primera jornada los cerca de 20 millones de fuentes de radio localizadas hasta ahora por el conjunto de radiotelescopios del mundo. Al finalizar el estudio inicial, podría haber detectado más de 1.000 millones de nuevas fuentes.
Vikram Ravi, profesor de astronomía y coinvestigador principal del proyecto, asegura que “la radioastronomía está a punto de pasar del boceto a la fotografía”. El instrumento observará un volumen del universo mucho mayor y con una frecuencia desconocida hasta ahora.
Una cámara de radio convertirá un volumen gigantesco de datos en imágenes instantáneas
Una de las principales innovaciones será su denominada cámara de radio. Las señales recogidas por las 1.650 antenas viajarán hasta una supercomputadora, equipada con unidades de procesamiento gráfico de Nvidia, que las transformará en imágenes prácticamente al instante.
El volumen de información sin procesar será equivalente a todo el tráfico actual de Internet en Estados Unidos. Sin este sistema sería necesario almacenar unos 100 exabytes, equivalentes a 100.000 millones de gigabytes, y utilizar cerca de cinco millones de discos duros. La cámara reducirá el archivo anual a varias decenas de petabytes.
Las imágenes se publicarán de forma gratuita y sin periodo de exclusividad. Además, un sistema denominado Chronoscope analizará el cielo a 1.000 fotogramas por segundo para detectar fenómenos rápidos y difíciles de localizar.
Qué podrá descubrir el DSA sobre agujeros negros, púlsares y materia oscura
El radiotelescopio buscará emisiones procedentes de estrellas, galaxias, supernovas, agujeros negros y púlsares. También estudiará las ráfagas rápidas de radio, destellos muy potentes que suelen originarse a enormes distancias y cuya naturaleza todavía plantea numerosas preguntas.
Las previsiones del proyecto apuntan a la localización de más de 100.000 ráfagas rápidas de radio y al descubrimiento de unos 22.000 nuevos púlsares. Sus observaciones también permitirán investigar la materia oscura, la gravedad, la expansión del universo y las colisiones entre estrellas de neutrones.
