La agricultora denuncia las dificultades para encontrar mano de obra en el campo pese a recibir peticiones de empleo de personas en situación económica complicada. Asegura que ofrece condiciones y flexibilidad, pero algunos candidatos aceptan y no acuden.
El campo vuelve a poner sobre la mesa uno de sus grandes problemas: la falta de trabajadores disponibles para cubrir empleos agrícolas. Mara, una agricultora que comparte su día a día en TikTok, ha denunciado una situación que, según afirma, se repite desde hace años en sus invernaderos: personas que le piden trabajo porque atraviesan dificultades económicas, aceptan las condiciones y después no se presentan.
El sector primario sigue teniendo un peso relevante en el mercado laboral español. En el primer trimestre de 2026 había 793.400 ocupados en agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y acuicultura, según los datos de la EPA recogidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Por qué los agricultores denuncian falta de mano de obra en el campo
La denuncia de Mara refleja una queja cada vez más habitual entre agricultores y empresarios agrarios. El sector mantiene ofertas de empleo en campañas agrícolas, invernaderos y explotaciones, pero muchos profesionales aseguran que cada vez les resulta más difícil encontrar personal dispuesto a incorporarse.
La agricultora cuenta que recibe mensajes de personas que le explican situaciones personales delicadas. “Me dicen que necesitan trabajo, que no tengo para comprarles el material a los niños, no tengo para darles de comer a los niños o no tengo para pagar el alquiler”, relata.
Según explica, cuando necesita contratar intenta priorizar a quienes aseguran estar atravesando un momento más complicado. “Miro a ver a quién le puede hacer más falta y tiro primero de estas personas para contratarlas”, afirma.
Las condiciones laborales que Mara asegura ofrecer antes de contratar personal
Mara sostiene que antes de cerrar la incorporación informa de las condiciones del puesto y trata de facilitar la organización familiar de los candidatos. También asegura que permite cierta flexibilidad horaria cuando hay hijos a cargo o cuando la persona quiere compatibilizar el empleo con otro trabajo por la tarde.
“Les escribo, les doy condiciones, me dicen que les interesa y que están de acuerdo”, explica la agricultora. Sin embargo, el problema llega después, cuando ya ha organizado la jornada contando con esas incorporaciones.
“Les digo el día y ese día espero a esas personas y no me aparecen”, lamenta. Según la agricultora, no se trata de un hecho aislado ni reciente, sino de una situación que viene observando desde que trabaja con invernaderos.
El problema de las ausencias que deja sin empleo a otros candidatos
Lo que más critica Mara no es solo que los candidatos no acudan al puesto, sino que tampoco avisen. “No aparecen y punto”, señala, molesta por la falta de comunicación después de haber reservado una oportunidad laboral.
La agricultora considera que este comportamiento perjudica también a otras personas que podrían haber aceptado el empleo y sí estar disponibles para trabajar. “Otras personas a las que también les haga falta ese trabajo pierden esa oportunidad”, afirma.
Mara reconoce que no sabe cuál es el motivo real de cada ausencia, aunque lanza una reflexión sobre la dureza del trabajo agrícola. “No quieren madrugar o no quieren pasar calor o no quieren pasar dolores o no lo sé”, dice.
El caso se produce en un momento en el que el sector agroalimentario mantiene un volumen importante de empleo en España. En conjunto, el sector primario y la industria alimentaria sumaron 1.401.600 ocupados en el primer trimestre de 2026, el 6,3 % del total de la economía.
