Raúl, frutero, explica por qué muchos clientes eligen producto importado aunque el español tenga más calidad

El trabajador denuncia la diferencia de costes entre la producción española y la importada desde países como Marruecos o Ecuador. Asegura que el consumidor acaba eligiendo el producto más barato, aunque el nacional tenga más costes detrás.

El campo español vuelve a poner sobre la mesa uno de sus grandes problemas: competir con frutas y verduras importadas que llegan al mercado con costes de producción más bajos. Raúl Cardaba, frutero, habló en el pódcast La Escalera Roja sobre esta situación y utilizó las judías verdes como ejemplo para explicar por qué muchos productos nacionales acaban siendo más caros en tienda.

La diferencia de costes que encarece la fruta y verdura española frente a Marruecos

Raúl fue claro al explicar el problema. Según el frutero, productos como las judías verdes, los tomates, las sandías, las fresas, las naranjas o los aguacates son algunos de los que más competencia reciben de terceros países.

“En España cada kilo que recogen de judías verdes ya cuesta 4 euros de mano de obra”, señaló. A partir de ahí, explicó que hay que sumar manipulación, transporte y los márgenes del agricultor, el asentador de mercado y el frutero. El resultado, según su ejemplo, es que el consumidor puede encontrar judías verdes españolas a 10 euros el kilo.

La comparación con Marruecos es la que más preocupa al trabajador. “La mano de obra en vez de cuatro cuesta uno”, afirmó, por lo que esas judías pueden venderse a unos 6 euros. Raúl sostiene que, aunque son “más vastas”, “más duras” y con “menos sabor”, se venden más por precio.

Los controles que pide el sector agrario para competir con productos importados

El frutero no plantea dejar de importar, sino exigir condiciones similares a las que soportan los productores españoles. “Si quieren exportar productos a España, tengan que pasar por los mismos controles que pasan los productos españoles”, defendió.

Este debate llega en un momento sensible para el sector agrario. El Acuerdo Comercial Interino entre la Unión Europea y Mercosur se aplica provisionalmente desde el 1 de mayo de 2026, mientras el acuerdo de asociación completo queda pendiente de ratificación plena.

En seguridad alimentaria, la Comisión Europea mantiene que no hay diferencias en la aplicación de los límites máximos de residuos entre productos importados y productos producidos dentro de la UE. Aun así, Bruselas anunció un refuerzo de los controles sobre alimentos, animales y productos vegetales que entran en territorio comunitario, una reclamación frecuente del campo europeo.

El plátano canario y la banana reflejan la presión de los precios bajos

Cardaba también puso el foco en el plátano canario. A su juicio, España tiene “una suerte increíble” al contar con esta producción, pero la banana importada gana terreno porque llega desde países como Ecuador o Colombia con precios más bajos.

La presión no es menor para un país con un peso destacado en el mercado europeo. Según el Ministerio de Agricultura, España fue en 2024 el principal exportador de frutas y hortalizas a la Unión Europea y el segundo del mundo en valor, solo por detrás de Estados Unidos.

Raúl resume el problema desde el mostrador: el consumidor mira el precio y, muchas veces, compra lo más barato. Para el frutero, el reto pasa por equilibrar las condiciones para que el producto español pueda competir sin perder calidad ni hundir al agricultor.

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