La UE pone fecha a la obligación que afecta a los coches nuevos vendidos en España

La Unión Europea activa desde el 6 de julio la fase final de la normativa GRS2, que obliga a los vehículos nuevos a incorporar sistemas avanzados de asistencia a la conducción. El objetivo es reforzar la seguridad vial y reducir accidentes graves en carretera.

Los coches nuevos que se matriculen en España deberán contar de serie con nuevas tecnologías de seguridad. Esta medida forma parte del despliegue de los sistemas ADAS, pensados para ayudar al conductor en situaciones de riesgo y evitar despistes, salidas de carril o atropellos.

Los sistemas ADAS que serán obligatorios en los coches nuevos desde julio

Uno de los dispositivos clave será el sistema avanzado de alerta de distracciones del conductor, conocido en el sector como DDR-ADR. Su función es detectar signos de cansancio, fatiga o falta de atención al volante.

Para ello, combina cámaras de alta precisión y sensores especializados que controlan la posición de la cabeza, los movimientos de los ojos y la dirección de la mirada. ¿Qué ocurre si el sistema detecta que el conductor no está prestando atención? Activa una alerta acústica para advertirle y facilitar una reacción rápida.

También será obligatorio el sistema avanzado de frenado automático de emergencia para peatones y ciclistas, identificado como AEB-PCD. Este mecanismo actúa de forma preventiva cuando detecta a usuarios vulnerables cerca del vehículo, ampliando así la protección que ya ofrecían otros sistemas de frenado automático centrados principalmente en coches.

Qué cambia para conductores, turismos y furgonetas con la nueva normativa europea

La normativa europea establece que turismos y furgonetas incluyan sistemas de frenado de emergencia y mecanismos de ayuda para mantenerse en el carril. En el caso de camiones y autobuses, se incorporan además sistemas de visión directa y avisos para detectar ciclistas o peatones próximos.

Entre los dispositivos ADAS también aparecen el detector de somnolencia, el asistente de velocidad inteligente, la alerta de tráfico cruzado, la caja negra, la alerta de cambio involuntario de carril, el sistema de frenado de emergencia, el inhibidor de arranque con alcoholímetro y la alerta de uso del cinturón en todas las plazas.

El sistema LKA analiza las líneas de la carretera y puede actuar suavemente sobre la dirección si el vehículo se sale del carril. Por otro lado, el BSM vigila los ángulos muertos y avisa ante posibles riesgos de colisión. Vamos, una ayuda extra para evitar sustos.

La preinstalación del alcoholímetro antiarranque llegará a los vehículos nuevos en 2026

La regulación también mira a los próximos años. A partir de julio de 2026, los vehículos nuevos deberán estar preparados para incorporar un alcoholímetro antiarranque.

Su funcionamiento es sencillo: antes de arrancar, el conductor sopla en un dispositivo similar a un alcoholímetro. Si se supera la tasa permitida, el sistema bloquea la puesta en marcha del vehículo.

Esta tecnología forma parte de la estrategia europea de “Visión Cero”, centrada en reducir al mínimo las víctimas mortales mediante innovación, regulación y educación vial.

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