Multiprecios, situado en la esquina de Conde Cifuentes con Pintor Zuloaga, echará el cierre a finales de junio después de más de tres décadas en el barrio. Su dueño, Benjamín López, ya jubilado, apura la liquidación mientras intenta vender el stock que todavía llena la tienda.
El cartel de “liquidación por cierre” lleva tiempo en la entrada y resume bien la situación: queda poco margen y muchas cosas por vender. Benjamín, conocido por sus clientes como Benji, quiere cerrar esta etapa cuanto antes, aunque el final se le está haciendo largo.
Multiprecios afronta el cierre definitivo en Fígares tras más de 30 años
«Este mes de julio no quiero estar aquí. Pero ya son muchas cosas… Si vienes y aprovechas los descuentos. Yo ya no estoy por ganar, sino por terminar», explica Benji, que lleva casi un año jubilado y necesita despedirse definitivamente del negocio.
¿Cierra ya Multiprecios? Sí: el cierre definitivo está previsto para finales de junio. Hasta entonces, el propietario continúa vendiendo productos rebajados para intentar vaciar el local. Y claro, no es poca cosa.
| Dato clave | Información |
|---|---|
| Negocio | Multiprecios |
| Ubicación | Conde Cifuentes con Pintor Zuloaga |
| Propietario | Benjamín López, “Benji” |
| Tiempo abierto | Más de 30 años |
| Cierre previsto | Finales de junio |
| Situación actual | Liquidación por cierre |
Benji empezó hace más de 30 años. Compró el local, que antes estaba ocupado por otros negocios, y con el tiempo fue ampliando el espacio hasta convertirlo en un bazar con papelería, perfumería, juguetería, decoración y artículos de todo tipo.
La liquidación del bazar avanza con descuentos y mucho stock pendiente
El problema principal está en las estanterías: todavía quedan cordones de zapatillas, portafotos, lápices de ojos, bolsas de aspiradora, adornos de Navidad y cientos de productos acumulados. Entre los artículos que intenta vender antes de marcharse destacan:
- Productos de papelería.
- Artículos de perfumería.
- Juguetes y objetos de decoración.
- Adornos navideños.
- Pequeños accesorios del día a día.
«Todo esto valía ocho euros y ahora lo vendo a un euro. Me da igual», señala sobre las cajas llenas de decoración navideña. También reconoce que cada día se vende menos y que su ilusión sería que alguien le comprara todo “a un precio medio regalado”.
El recuerdo de la pandemia marca la despedida de Benji y sus clientes
A pesar del cansancio, Benji se marcha con orgullo. Durante la pandemia no cerró ni un solo día y recuerda aquella etapa como una de las más importantes de su trayectoria: «La verdad es que hice una labor importante. Hubo gente que me dijo que me tenían que poner un monumento».
Entonces se levantaba a las seis de la mañana, antes de que amaneciera, y vendía guantes, mascarillas y alcohol cuando escaseaban en muchos sitios. Por eso muchos clientes le guardan un cariño especial.
A pocos días del cierre, Benji sabe que el adiós es definitivo. No quiso traspasar el negocio para «no arruinar a nadie» y ahora solo espera terminar la liquidación. Sus clientes ya le dicen que lo echarán de menos, y él agradece esas muestras de afecto mientras baja la persiana de una tienda que fue parte del barrio durante tres décadas.
