Los hogares pueden ahorrar en luz cambiando el aire acondicionado con estas ayudas públicas

Las administraciones públicas cuentan con ayudas directas y deducciones fiscales para renovar el aire acondicionado de la vivienda habitual y reducir el consumo energético.

Con la llegada de los primeros picos de calor, el aire acondicionado vuelve a convertirse en uno de los electrodomésticos más usados en casa. Pero ojo, porque los equipos con más de diez años pueden consumir hasta un 40% más que los modelos modernos de máxima eficiencia.

Cambiar el aparato no solo puede mejorar el confort del hogar, también puede ayudar a rebajar la factura de la luz. Para ello, existen subvenciones públicas y beneficios fiscales vinculados a programas de eficiencia energética residencial.

Las ayudas directas para cambiar el aire acondicionado en la vivienda habitual

La vía principal para financiar la instalación son las subvenciones directas del Programa de Eficiencia Energética, integradas en el Plan de Recuperación con fondos NextGenerationEU. La fecha límite general de ejecución está fijada para el 30 de junio de 2026.

Estas ayudas se gestionan a través de las comunidades autónomas y pueden cubrir hasta el 40% del coste total de la actuación, con un máximo de 3.000 euros por vivienda. Eso sí, para poder acceder a la subvención, el coste de la instalación debe ser de al menos 1.000 euros.

¿Quién puede pedirla? Debe tratarse de la vivienda habitual y permanente del solicitante. Pueden acceder propietarios, usufructuarios o arrendadores que hayan rehabilitado el piso destinado al alquiler.

Además, la reforma tiene que acreditar una mejora energética real. La normativa exige cumplir al menos uno de estos dos objetivos: reducir un 7% la demanda energética global de calefacción y refrigeración de la vivienda, o lograr una rebaja del 30% en el consumo de energía primaria no renovable.

Deducciones fiscales en el IRPF por instalar un aire acondicionado eficiente

A las ayudas directas se suman deducciones en el IRPF, siempre que el consumidor pueda presentar un certificado que demuestre el ahorro energético conseguido en la vivienda. En otras palabras, no basta con cambiar el aparato: hay que acreditar la mejora.

La siguiente tabla resume los principales beneficios disponibles:

Mejora acreditadaDeducción en el IRPFBase máxima anual
Reducción del 7% en la demanda de refrigeración20%5.000 euros
Reducción del 30% en el consumo energético40%7.500 euros

Por tanto, cuanto mayor sea el ahorro energético acreditado, mayor podrá ser el beneficio fiscal. Un buen pellizco para el bolsillo, sobre todo si la instalación supone una inversión importante.

Cómo solicitar la ayuda para cambiar el aire acondicionado sin errores

Para evitar retrasos o una posible denegación por defectos en la documentación, conviene seguir el proceso de forma ordenada. ¿Qué hay que preparar antes de empezar?

  • Obtener un certificado energético previo antes de desmontar el equipo antiguo.
  • Solicitar un presupuesto detallado de la instalación.
  • Guardar facturas legales con desglose de mano de obra y equipos.
  • Pagar siempre por vías bancarias trazables, como transferencia o tarjeta.
  • Conseguir el certificado energético final tras instalar el nuevo aparato.

El primer certificado debe hacerlo un técnico autorizado antes de la instalación, ya que sirve para registrar el consumo inicial de la vivienda. Después, una vez colocado el nuevo aire acondicionado eficiente, el técnico volverá a evaluar el inmueble para comprobar si se ha alcanzado el ahorro del 7% o del 30%.

De este modo, el solicitante podrá justificar tanto la subvención directa como la deducción fiscal correspondiente.

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