Gatsby revoluciona el sector doméstico en Estados Unidos con un servicio bajo demanda que permite contratar un robot humanoide autónomo para limpiar viviendas particulares.
Las tareas del hogar empiezan a entrar en una nueva etapa. En San Francisco, un robot humanoide totalmente autónomo ya ha limpiado la casa de un cliente real por una tarifa plana de 150 dólares, una propuesta que busca transformar el mercado de la limpieza doméstica, al igual que hay otros robots para la construcción.
El estreno tuvo lugar el 14 de mayo de 2026, cuando Gatsby, una startup de robótica creada bajo la matriz West Egg Labs, seleccionó al azar a un propietario de su larga lista de espera. El usuario solo tuvo que reservar el servicio desde la aplicación oficial para iOS y el robot se encargó del trabajo durante horas en un apartamento convencional.
Gatsby apuesta por alquilar robots humanoides en lugar de venderlos a los usuarios
La diferencia de Gatsby está en el modelo de negocio. Mientras compañías como Tesla o 1X trabajan en robots que podrían venderse por más de 20.000 dólares, esta empresa ha optado por una vía más accesible: contratar el servicio cuando se necesite.
La idea recuerda al funcionamiento de Uber. El cliente no compra el robot ni asume el coste de mantenimiento, sino que paga 150 dólares por limpieza, sin importar el tamaño de la vivienda. Dicho claro, no hace falta tener una máquina carísima en casa acumulando polvo.
Este precio también toca de lleno al sector tradicional de la limpieza en Estados Unidos, donde las empresas locales suelen cobrar entre 150 y 300 dólares por apartamento. ¿Puede un robot competir con ese servicio? Gatsby cree que sí, y su primera prueba real apunta en esa dirección.
El precio de 150 dólares puede cambiar el mercado de la limpieza doméstica
Gatsby ha elegido este sector porque considera que las tareas domésticas apenas han cambiado desde la invención de la escoba. Su fundador y director ejecutivo, Aron Frishberg, defiende que se trata de un trabajo poco valorado y muy presente en la vida diaria de millones de personas.
El objetivo de la compañía es claro: evitar que alguien tenga que ponerse a fregar el suelo tras una jornada laboral agotadora, cuando preferiría descansar o pasar tiempo con su familia.
Pero la clave no está solo en el robot. Fundada en enero de 2026, Gatsby no fabrica los humanoides. Su apuesta se centra en el software, la navegación, la interfaz de usuario y el sistema operativo que permite que cualquier autómata pueda trabajar en un entorno doméstico.
Esto le da una ventaja importante. Si aparece un hardware mejor y más barato, la startup puede cambiar de proveedor sin modificar por completo su negocio. Esa flexibilidad ya le ha permitido recibir el respaldo de aceleradoras como NVIDIA Inception y Entrepreneurs First.
