Europa declara la guerra a los bares, cafeterías y restaurantes desde agosto por la nueva regulación

A partir del 12 de agosto, cafeterías, bares y restaurantes tendrán que empezar a sustituir gran parte de los envases individuales de plástico usados para salsas, leche, mantequilla, miel o mermelada.

El cambio llega por el Reglamento 2025/40 del Parlamento Europeo y del Consejo, aprobado el 19 de diciembre de 2024, con el objetivo de reducir los residuos plásticos en la restauración.

El gesto es cotidiano: pedir un café con tostada y recibir una pequeña tarrina de mantequilla, un sobre de azúcar o una monodosis de tomate. Durante años, estos formatos han sido sinónimo de rapidez, higiene y comodidad. Ahora, esa rutina tiene los días contados.

Qué envases monodosis de plástico dejarán de usarse en bares y restaurantes

La nueva normativa afecta a los envases monodosis de plástico destinados al consumo inmediato. Esto incluye sobres de ketchup y mayonesa, pequeñas tarrinas de leche para el café, envases individuales de mantequilla, miel o mermelada, así como sobres de azúcar, sal y especias cuando estén fabricados con plástico de un solo uso.

En España, miles de negocios tendrán apenas unos meses para adaptar una costumbre muy asentada en cafeterías, hoteles y cadenas de comida rápida. ¿Qué supone esto para el cliente? Probablemente, un cambio visible en la mesa y en la forma de servir algunos productos habituales.

El sector, por tanto, tendrá que ponerse las pilas. No solo se trata de retirar envases, sino de reorganizar procesos internos, compras, almacenamiento y protocolos de servicio.

Las alternativas permitidas para servir salsas, leche, mantequilla o mermelada

Bruselas plantea varias opciones para sustituir estos formatos. Los establecimientos podrán utilizar dispensadores a granel, recipientes reutilizables o sobres fabricados en papel. También se permitirá el uso de envases compostables certificados, aunque solo de forma temporal hasta 2030.

La medida se integra en una estrategia europea más amplia contra el exceso de embalajes. Según los datos aportados, el 40 % del plástico y el 50 % del papel consumidos en la Unión Europea se destinan a envases. Además, estos suponen el 36 % de los residuos sólidos urbanos.

No obstante, el cambio genera dudas. Muchos hosteleros valoraban las monodosis porque ayudaban a controlar cantidades, reducían desperdicios y transmitían seguridad alimentaria. Sustituirlas por dispensadores exigirá reforzar la limpieza, la conservación y la manipulación de alimentos.

Las excepciones previstas y cuándo llegarán las posibles sanciones para bares

La normativa del Reglamento 2025/40 contempla excepciones. Los envases usados en comidas para llevar destinadas al consumo inmediato podrán mantenerse en determinados casos. También quedarán fuera los formatos necesarios en hospitales, clínicas o residencias médicas, donde el envasado individual resulta imprescindible por razones sanitarias.

La regulación también alcanzará a supermercados y comercios de alimentación, ya que restringe los envases de frutas y hortalizas frescas preenvasadas en cantidades inferiores a 1,5 kilos.

Por ahora, Bruselas no ha fijado sanciones concretas. Los Estados miembros tendrán hasta febrero de 2027 para establecer sus sistemas de control y penalización.

Deja un comentario