Una construcción de São Bento do Sul apuesta por tierra compactada, techo verde y un búnker subterráneo. El proyecto, impulsado casi por completo por Sandro Gilberto Jankoski, destaca por su idea de autosuficiencia.
Una casa construida con tubos de un material similar al de los sacos de patatas y cebollas, rellenos de tierra compactada, se ha convertido en una de las propuestas más llamativas de São Bento do Sul, en el norte de Santa Catarina. La estructura, presentada en un reportaje publicado por ND Mais el 7 de marzo de 2026, no solo sorprende por su sistema constructivo: en la misma propiedad hay un búnker subterráneo que ya ha servido para conservar alimentos durante más de 10 años. Se trata de una construcción económica, que sale mucho más barato que construir una casa en la playa.
Cómo se construyó la casa con sacos de patatas y cebollas en Santa Catarina
Según explicó Sandro, la vivienda se levantó con la técnica de superadobe, que consiste en usar largos rollos rellenos de tierra y colocados en capas sucesivas. Estos tubos pueden alcanzar unos 400 metros, aunque en la obra se emplearon tramos de unos 15 metros, moldeados y compactados hasta formar estructuras rígidas.
Las paredes tenían unos 25 centímetros de espesor antes de la compactación y, entre capa y capa, se colocó alambre de espino para mejorar la estabilidad. Además, la tierra utilizada salió de la propia zona de la construcción, reduciendo el transporte de materiales. “Es como una impresora 3D, sólo que manual”, resumió el propietario.
Por qué esta casa de tierra compactada mantiene mejor la temperatura interior
El propietario asegura que el interior registra menos cambios de temperatura a lo largo del día. De hecho, parte de la construcción quedó empotrada en un barranco, una decisión que aportó soporte y también aislamiento térmico.
Para evitar la humedad, el proyecto incorporó drenaje, capas protectoras y una lona reforzada. En la parte superior se instaló un techo verde con tierra y vegetación en formación, además de vides y césped. ¿La clave? Reforzar el aislamiento y mantener el carácter orgánico del conjunto.
El búnker subterráneo que guarda alimentos y semillas durante años
Aunque tiene aspecto de vivienda, el espacio no funciona como residencia. Actualmente se utiliza para encuentros espirituales relacionados con la ayahuasca y forma parte de un proyecto más amplio de autonomía personal.
Junto a la casa, la propiedad incluye una estructura subterránea montada a partir de un contenedor enterrado. Sandro la define como una “célula de supervivencia” y la usa para guardar alimentos y semillas. Según relató, allí llegó a consumir arroz almacenado desde 2011. “Allí abajo la temperatura es muy agradable, fresca y oscura. Esto ayuda a conservar los alimentos durante mucho más tiempo”, afirmó.
