Una mujer de 57 años logra que la Justicia elimine el límite de su pensión de 600 euros al mes

La Audiencia Provincial de Pontevedra ha avalado que siga cobrando esta prestación sin límite de tiempo tras 32 años dedicada al hogar. Además, reconoce una compensación económica de 80.000 euros por el trabajo realizado en casa.

La resolución da parcialmente la razón a una mujer de 57 años que, después de más de tres décadas de matrimonio, reclamó una pensión compensatoria y una indemnización por su dedicación exclusiva a la familia. El tribunal mantiene los 600 euros mensuales, elimina el tope de nueve años fijado en primera instancia y rebaja la compensación de 192.000 a 80.000 euros. Hay que tener en cuenta que cobrando una pensión de jubilación no se puede trabajar con cierto tipos de ingresos.

Por qué la Audiencia Provincial mantuvo la pensión compensatoria vitalicia de 600 euros

La clave del fallo está en el desequilibrio económico que provocó el matrimonio y que se hace visible tras el divorcio. Según la sentencia, la mujer pasó 32 años fuera del mercado laboral, centrada en el hogar, y solo volvió a trabajar al separarse, cuando encontró empleo en hostelería.

Para la Audiencia, este dato no es menor. Entiende que esa dedicación le impidió consolidar experiencia profesional y también cotizar con normalidad para acceder en el futuro a una pensión de jubilación contributiva. Mientras tanto, el marido sostuvo económicamente a la familia y mantuvo una situación patrimonial claramente superior.

¿Se podía limitar esta pensión a unos años concretos? El tribunal cree que no. De hecho, rechaza tanto la petición del exmarido de reducirla a seis meses como el plazo de nueve años que fijó el juzgado. La sala considera irreal pensar que, a sus 57 años y tras tanto tiempo alejada del empleo, pueda corregir por sí sola ese desequilibrio. Pensar lo contrario sería, en palabras de la resolución, puro “futurismo o adivinación”.

Cómo influye el trabajo en el hogar en la compensación económica de 80.000 euros

La segunda parte del caso gira en torno a la compensación por el trabajo doméstico. La Audiencia considera acreditado que la esposa se dedicó de forma “exclusiva y excluyente” a la casa durante la convivencia. Además, cuidó durante años a dos nietos del marido que vivieron con ellos. Ahí está el núcleo del asunto.

Por ese motivo, el tribunal mantiene su derecho a cobrar una compensación al amparo del artículo 1438 del Código Civil. Sin embargo, reduce la cuantía reconocida en primera instancia. La razón es que mantener al mismo tiempo una pensión vitalicia y una indemnización de 192.000 euros podía suponer una doble reparación por los mismos hechos.

Finalmente, la sala fija esa cantidad en 80.000 euros. Lo hace teniendo en cuenta que no hubo hijos comunes, que el marido asumió los gastos económicos del hogar y que la pensión ya corrige parte del perjuicio sufrido por la mujer.

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