Una empresa crea ladrillos tipo Lego hechos con plástico reciclado que prometen obras más rápidas, limpias y fáciles de transportar

El bloque Plock encaja sin pega, estuco ni repello, mientras su fabricante cifra en un 97 % la reducción de la huella de carbono.

Una empresa de Cali, en Colombia, ha desarrollado Plock, un bloque estructural elaborado con plástico reciclado y fibras naturales que busca sustituir al ladrillo tradicional de arcilla. La solución se presentó durante la Semana de la Biodiversidad de la ciudad y destaca por su sistema de ensamblaje, su bajo peso y la reducción de materiales durante la obra.

La propuesta parte de Green Solutions, compañía dirigida por Walter Muñoz. Su sistema combina la reutilización de residuos plásticos con una forma de construcción modular que permite levantar viviendas mediante piezas que requieren menos procesos que los métodos convencionales.

El desarrollo se suma a otras investigaciones centradas en aprovechar materiales desechados dentro de la construcción, como el denominado hormigón elaborado con residuos de maíz, cal y nejayote, diseñado para reducir desperdicios y facilitar la fabricación de elementos mediante impresión 3D.

Cómo funcionan los ladrillos de plástico reciclado que encajan sin pega ni repello

Plock funciona como un sistema de mampostería modular. Los bloques se unen mediante encaje, de una forma similar a las piezas de construcción infantiles, por lo que no necesitan mortero de pega para formar el muro.

Esta característica permite eliminar varias fases habituales de una obra. El acabado natural del bloque hace posible prescindir del repello y de determinados rellenos, aunque el fabricante señala que admite estuco, revestimientos cerámicos, madera y otros acabados decorativos.

La pared puede quedar terminada con menos intervenciones que las exigidas por la construcción tradicional. Esto reduce el uso de materiales adicionales, el consumo de agua y la cantidad de residuos generados en el lugar de trabajo.

El sistema también simplifica el montaje. Su instalación rápida puede acortar los tiempos de ejecución de cada proyecto, especialmente en construcciones donde el traslado y la manipulación de materiales condicionan el avance de los trabajos.

Esta búsqueda de procesos más rápidos también aparece en otras alternativas, como el sistema de paneles prefabricados que permite levantar la estructura de una casa en aproximadamente una semana.

El bloque pesa hasta seis veces menos y simplifica el transporte

Una de las principales diferencias frente al ladrillo convencional es el peso. Plock puede ser hasta seis veces más liviano, lo que facilita la carga, el transporte y la manipulación de las piezas durante la construcción.

Green Solutions indica que un metro cuadrado de muro construido con Plock pesa alrededor de 21 kilogramos, frente a los 173 kilogramos que puede alcanzar un muro tradicional de arcilla con mortero de pega.

La reducción de peso resulta especialmente útil en zonas remotas o con accesos limitados. Al necesitar menos recursos logísticos, el material puede trasladarse a lugares donde llevar ladrillos tradicionales sería más complicado o costoso.

La compañía asegura que ya ha utilizado estos bloques en áreas apartadas de Colombia. Walter Muñoz explicó que su ligereza permite transportarlos hasta comunidades vulnerables y zonas del litoral Pacífico mediante embarcaciones cuando no existen vías terrestres de acceso.

Esta capacidad amplía los posibles destinos del sistema. Además de agilizar el trabajo en entornos urbanos, permite suministrar material para proyectos situados lejos de los centros de producción y con importantes dificultades de comunicación.

Green Solutions cifra en un 97 % la reducción de la huella de carbono

El fabricante sitúa la ventaja ambiental como uno de los principales argumentos de Plock. Según los datos comunicados por la empresa, el bloque permite reducir un 97 % la huella de carbono y un 90 % la huella hídrica frente a un ladrillo tradicional de arcilla.

Walter Muñoz explicó que el material pretende combatir la contaminación por plástico desde el propio sector de la construcción. El aprovechamiento de los residuos se combina con un sistema que elimina varias capas de acabado y reduce los desperdicios generados durante la obra.

La empresa también asegura que el material puede aprovecharse por completo durante la construcción, evitando los restos de bloques rotos y parte de los escombros habituales. El diseño interior permite, además, introducir instalaciones eléctricas, hidráulicas y sanitarias sin abrir canales en las paredes.

Estas soluciones forman parte de un movimiento más amplio vinculado con la bioconstrucción y la economía circular. Un ejemplo es la historia de una pareja que levantó su vivienda con tierra, paja y materiales reciclados, aunque cualquier proyecto residencial debe cumplir las exigencias técnicas y urbanísticas correspondientes.

Los porcentajes de reducción ambiental proceden de la información difundida por Green Solutions y se presentan como una comparación con los ladrillos tradicionales de arcilla. La información disponible no detalla el método completo utilizado para calcular estas reducciones, por lo que deben entenderse como cifras aportadas por el fabricante.

La Universidad del Valle avaló su resistencia sísmica tras dos años

El bajo peso del bloque obligaba a comprobar si podía responder ante las exigencias de una construcción estructural. La Universidad del Valle realizó estudios de sismorresistencia durante más de dos años antes de avalar el material para este tipo de uso.

Las pruebas buscaban verificar el comportamiento de Plock en construcciones levantadas en zonas sísmicas. Junto con esa resistencia, el bloque presenta propiedades termoacústicas y puede soportar la exposición a los rayos ultravioleta, la humedad y el fuego.

Plock puede emplearse en mampostería estructural, cerramientos, divisiones interiores y marcos de puertas y ventanas. Esta variedad permite utilizarlo tanto en elementos principales de una vivienda como en las partes destinadas a distribuir o cerrar espacios.

En los sistemas de mampostería estructural, los bloques se refuerzan internamente con acero y se rellenan parcial o totalmente con mortero para formar una unidad capaz de soportar cargas, movimientos sísmicos y viento. La configuración final depende de las condiciones del terreno y del proyecto arquitectónico.

Green Solutions trabaja con este sistema desde 2016 y asegura que ya ha levantado más de 200 viviendas. La cifra muestra que el material ha sido utilizado en proyectos residenciales antes de su presentación durante la Semana de la Biodiversidad de Cali.

La información técnica, los modelos disponibles y las características del sistema pueden consultarse en la página oficial de Plock publicada por Green Solutions.

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