Un adolescente de 14 años inventa un sistema de riego sin electricidad que aprovecha el agua presente en el aire

Jia Mingxuan diseñó el prototipo en Mongolia Interior. El dispositivo obtuvo una medalla de oro juvenil en la iENA de Núremberg de 2025.

Jia Mingxuan tenía 14 años cuando convirtió una observación doméstica sobre la condensación en un sistema de riego para árboles. El proyecto ha vuelto a difundirse en medios durante julio de 2026, aunque se presentó en la iENA celebrada del 1 al 3 de noviembre de 2025. Su prototipo combina tubos de acero, botellas reutilizadas y una entrada de aire. La humedad condensada desciende hasta las raíces, sin conexión eléctrica ni suministro externo de agua.

La condensación convierte la humedad del aire en gotas para las raíces

El punto de partida llegó en marzo de 2025, después de que su profesor pidiera a la clase propuestas de inventos. En casa, el adolescente observó cómo el vapor se convertía en gotas sobre los azulejos. Relacionó el fenómeno con una lección de física y dibujó un sistema capaz de captar humedad para los plantones. Es un enfoque parecido al de otros inventos desarrollados por adolescentes, donde una pregunta cotidiana termina convertida en un prototipo útil.

El dispositivo emplea un tubo hueco de acero enterrado, de hasta dos metros en las pruebas descritas por Xinhua. Una caperuza movida por el viento hace circular el aire. Al alcanzar la zona subterránea, más fría, el vapor se condensa y las gotas descienden hacia las raíces. No produce agua nueva, sino que recupera parte de la humedad atmosférica. Tampoco necesita una bomba ni conexión eléctrica, aunque depende del viento y de la diferencia térmica. Science and Technology Daily citó temperaturas estivales cercanas a 27 ºC durante el día y 14 ºC por la noche en Chifeng. Esa oscilación ayuda a explicar el enfriamiento del aire dentro de la parte enterrada.

Treinta kilómetros y madrugones para comprobar si el prototipo funcionaba

Jia estudiaba en régimen de internado y debía desplazarse unos 30 kilómetros hasta la vivienda familiar para revisar los ensayos. En algunas jornadas se levantó a las 4.00 horas, desenterró el montaje y tomó mediciones de humedad antes de regresar a clase. El esfuerzo convirtió un trabajo escolar en una prueba repetida sobre el terreno, lejos de una simple maqueta de feria. También permitió comprobar el comportamiento del tubo en el mismo entorno seco para el que había sido concebido.

El problema estaba a pocos pasos de su casa. Chifeng forma parte del Programa de la Franja Forestal de los Tres Nortes, dedicado a contener la desertificación. Xinhua situó la lluvia anual de Aohan Banner en unos 380 milímetros y su superficie forestal en el 40,6 %, equivalente a unas 373.000 hectáreas. En los años sesenta, la arena cubría más de tres cuartas partes del territorio, según el relato familiar recogido por la agencia. Aun con la recuperación forestal, regar plantones en lugares remotos continúa siendo lento y costoso. El caso se suma a otros ejemplos de talento científico a edades tempranas, aunque aquí la prioridad fue una necesidad agrícola local.

Una medalla de oro en una feria con más de 540 inventos

El prototipo fue presentado en la 77.ª edición de iENA, celebrada en Núremberg del 1 al 3 de noviembre de 2025. La organización registró más de 540 inventos, más de 274 expositores y participantes de alrededor de 21 países y regiones. El proyecto figura en la documentación oficial como «Automatic Tree Watering Device for Arid Regions» y recibió una medalla de oro juvenil. Jia compitió con propuestas que incluían robots quirúrgicos e interfaces cerebro-ordenador, según la crónica de Xinhua.

La ficha de iENA incluye a Mingxuan Jia y otros cuatro nombres asociados a la inscripción, además de varios centros educativos. Xinhua presenta a Jia como creador y protagonista del dispositivo tras seguir sus pruebas en Mongolia Interior. Era su primer viaje al extranjero y recibió el reconocimiento vestido con una prenda tradicional mongola. El jurado valoró el uso de principios físicos básicos para responder a un problema concreto, frente a propuestas tecnológicamente más complejas. El premio reconoce la idea y su utilidad potencial, pero no equivale a una validación comercial o agronómica completa.

El prototipo todavía debe demostrar cuánta agua recoge y cuánto dura

Tras el premio, Xinhua informó de que Jia había comenzado a colaborar con un equipo de investigación de Shanghái. El trabajo buscaba mejorar el diseño y convertirlo en una herramienta aplicable a la reforestación. Esa fase deberá comprobar si el conjunto soporta arena, corrosión, cambios térmicos y periodos prolongados de uso antes de fabricarse a mayor escala. También deberá determinar qué materiales ofrecen durabilidad sin encarecer una propuesta concebida como solución de bajo coste.

Las fuentes consultadas no detallan litros recogidos por día, costes por unidad, vida útil de los materiales ni ensayos comparativos independientes. Por ello, todavía no puede presentarse como sustituto universal del riego convencional. De su mecanismo se desprende que el rendimiento dependerá de la humedad, el viento y la diferencia térmica entre superficie y subsuelo. Su aportación demostrada es más concreta: canalizar condensación hacia las raíces con materiales sencillos y sin infraestructura eléctrica.

La relación oficial de medallas de iENA 2025 confirma el reconocimiento del proyecto.

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