Llegar tarde al puesto o marcharse antes de tiempo es un error habitual que puede traer sanciones y terminar en despido disciplinario. Un abogado laboralista lo ha explicado en un vídeo viral en redes sociales. Muchos trabajadores piensan que con “fichar a la hora” ya está todo hecho, pero el aviso es claro: el horario se cumple estando en el puesto de trabajo, no solo entrando por la puerta de la empresa. Y ojo, porque ese detalle puede marcar la diferencia cuando la conducta se repite.
Por qué llegar justo y salir volando puede meterte en problemas laborales
El tema se ha hecho viral por un vídeo en el que una trabajadora cuenta sus peripecias durante su jornada. Ella presume de que a las 15.00 horas ya tiene el bolso y la chaqueta listos para salir “a su hora”. A ese fragmento reacciona el abogado laboralista @un_tio_legal_ para lanzar un aviso: esa práctica puede tener consecuencias serias.
La clave está en una idea que mucha gente pasa por alto: no basta con estar en la empresa a la hora de entrada, hay que estar en el puesto. Y con la salida ocurre lo mismo. ¿Te suena eso de empezar a recoger cinco minutos antes para no “pillar atasco”? Pues justo ahí es donde, si se vuelve costumbre, puede aparecer el problema.
El abogado lo explica así en su intervención: «Dice que a su hora de salida ella está fichando y en la calle. Esto no es así. El horario tienes que cumplirlo y expresamente de la siguiente manera». Es decir, la jornada se considera cumplida cuando se han realizado esas horas en el puesto.
Qué significa cumplir el horario en tu puesto y no solo fichar
El punto más importante del aviso tiene que ver con el inicio de la jornada. El abogado insiste en que si la hora de entrada es a las 8.00, a las 8.00 debes estar trabajando, no preparando el día. Lo resume con este ejemplo: «Para empezar, cuando entras en un puesto de trabajo, no es que si entras a las 8.00 horas tienes que estar fichando a las 8.00 horas. Lo que tienes que hacer es estar en tu puesto de trabajo a las 8.00 horas». Y añade el matiz práctico que muchos pasan por alto: si necesitas tiempo para ir al vestuario, dejar la ropa o la chaqueta, tendrás que entrar antes.
Con la salida, el enfoque es parecido. Si tu jornada termina a las 15.00, a esa hora puedes apagar el ordenador y, a partir de ahí, salir. Pero lo de “estar ya en la puerta con todo listo” puede interpretarse como que estás adelantando el final real de la jornada, especialmente si tus compañeros siguen trabajando cuando tú ya estás recogido.
Sanciones y consecuencias si repites el error de salir antes o entrar tarde
¿Te pueden multar por esto? No. El abogado lo deja claro: la empresa nunca podrá imponer una sanción económica. Sin embargo, sí puede aplicar medidas disciplinarias, y la cosa puede ir a más si el comportamiento se reitera.
Según explica, las faltas pueden pasar de leves a muy graves en función de la repetición, y el camino típico es progresivo: primero un toque, después medidas más serias y, en último término, el despido disciplinario. Vamos, que no es “un día suelto” lo que suele encender la mecha, sino la costumbre. Antes de entrar en detalles, aquí tienes un esquema sencillo para entenderlo de un vistazo:
| Conducta repetida durante la jornada | Qué suele ocurrir con el tiempo si no corriges el hábito |
|---|---|
| Llegar tarde al puesto aunque “fiches” a la hora | Puede considerarse incumplimiento del horario y derivar en sanciones |
| Empezar a recoger antes y estar fuera justo al terminar | Puede interpretarse como salida anticipada si se convierte en rutina |
| Mantener el patrón de forma continuada | Las faltas pueden agravarse y terminar en despido disciplinario |
Y, si te preguntas cómo suele evolucionar, el abogado apunta este recorrido: amonestación verbal, después suspensión de empleo y sueldo y, posteriormente, despido disciplinario. No obstante, si te despistas un día, lo normal es que quede en nada. Pero si se repite y se convierte en “tu manera de trabajar”, ya no hablamos de una anécdota.
