Si te preocupa qué trabajo tendrán tus hijos o si el tuyo aguantará unos años más, no eres el único. En España, como en buena parte del mundo, buena parte de ese miedo se ha colocado sobre la inmigración, con mensajes que hablan de un problema grave para el empleo, la cultura o el futuro de las nuevas generaciones. Sin embargo, según expone el programador Luis Miguel Reyes, los datos no sostienen ese alarmismo y, sobre todo, estamos pasando por alto un cambio mucho más profundo.
Reyes, con casi 30 años de experiencia en programación, trabaja cada día con herramientas de inteligencia artificial que ya son capaces de realizar tareas complejas de forma autónoma, aprender, adaptarse y ejecutar procesos sin intervención humana. En una reflexión firmada en Barcelona el 18 de febrero del 2026, resume ese giro con una idea clara: el impacto de la IA en el trabajo humano será enorme y nos obligará a adaptarnos. Su advertencia no se queda solo en la economía, sino que apunta a que nuestra autoestima, identidad y lugar en el mundo, organizados alrededor del trabajo, también se verán cuestionados.
¿Cómo está cambiando la inteligencia artificial el trabajo humano según la experiencia de casi 30 años de un programador?
Luis Miguel Reyes se presenta como programador desde hace casi 30 años y recuerda haber visto nacer muchas tecnologías, incluida la inteligencia artificial. Hasta hace poco, explica, estas herramientas eran sobre todo un apoyo, pero en cuestión de semanas, según su testimonio, todo ha cambiado: están surgiendo sistemas capaces de realizar tareas complejas de forma autónoma, aprender, adaptarse y ejecutar procesos sin intervención humana, y él trabaja con ellas cada día.
Para sintetizar lo que describe, se pueden agrupar los ámbitos donde ya ve ese avance de la IA y la robótica y el tipo de transformación que señala:
| Ámbito citado por el autor | Transformación descrita en su reflexión |
|---|---|
| Trabajo humano en general | Paso de ejecutar tareas a supervisar procesos |
| Empleo físico ligado a la robótica | Cambio del empleo físico tradicional al introducirse la robótica |
| Ámbito legal y administrativo | Entrada de sistemas que aprenden, se adaptan y ejecutan procesos sin intervención humana |
| Ámbito empresarial y programación | Uso cotidiano de herramientas capaces de realizar tareas complejas de forma autónoma |
En consecuencia, el relato de Reyes no sitúa la IA como una tecnología lejana o de laboratorio, sino como algo que ya está dentro del ámbito legal, administrativo, empresarial y en la propia programación, afectando al trabajo real de personas concretas y no a un futuro hipotético.
¿Qué impacto tendrán la IA y la robótica en el empleo y en el papel del trabajador?
El programador no duda en afirmar que el impacto será enorme. A su juicio, el trabajo humano pasará de ejecutar tareas a supervisar lo que hacen estos sistemas, y con la robótica también el empleo físico cambiará. No plantea solo un ajuste menor en la forma de trabajar, sino un giro en el papel que las personas ocupan frente a las máquinas que aprenden y ejecutan procesos por sí mismas.
Los elementos clave de ese cambio, tal y como los expone, pueden resumirse en varios puntos fundamentales:
- El trabajo humano pasará de ejecutar tareas a supervisar procesos.
- La robótica modificará también el empleo físico.
- El golpe no será solo económico, sino que afectará a la autoestima, la identidad y el lugar social de las personas, hoy muy vinculados al trabajo.
- El mundo ya está cambiando, por lo que será necesario adaptarse a esta transformación.
Esto quiere decir que, en la práctica, muchas personas dejarán de hacer directamente buena parte del trabajo para centrarse en revisar y supervisar lo que producen estas herramientas, en un contexto donde el empleo ya no será únicamente la base de la identidad personal y del lugar que cada uno ocupa en la sociedad.
¿Por qué el debate sobre inmigración puede estar tapando la transformación de la inteligencia artificial?
Reyes parte de una constatación muy concreta: en España, como en buena parte del mundo, se ha abierto un intenso debate sobre la inmigración. Se repite que existe un problema grave, que peligra el empleo, la cultura o el futuro de nuestros hijos. Sin embargo, insiste en que, más allá de percepciones y miedos, los datos no sostienen ese alarmismo y que, mientras se discute sobre todo eso, se está ignorando un cambio mucho más profundo relacionado con la inteligencia artificial y la robótica.
La paradoja que señala es que el debate público sigue centrado en quienes llegan buscando lo mismo que todos: una vida digna y seguridad para sus familias. Frente a esa mirada, plantea otra pregunta de fondo: quizá la cuestión no sea cuántos migrantes llegan, sino cómo vamos a adaptarnos a la transformación tecnológica que ya está en marcha y que reordena el empleo, la economía y la propia organización social alrededor del trabajo.
¿Qué propone Luis Miguel Reyes para adaptarnos a un mundo del trabajo cambiado por la IA?
En su reflexión final, el programador sugiere cambiar la pregunta principal. En lugar de seguir discutiendo únicamente sobre cuántos migrantes llegan, propone pensar en cómo vamos a adaptarnos a la transformación que traen la inteligencia artificial y la robótica. No lo formula como un detalle técnico, sino como un reto de sistema: se trata de rediseñar la forma en que organizamos el trabajo y la vida en común.
En términos prácticos, su mensaje se resume en una idea clara: menos ruido y consignas fáciles y más reflexión para rediseñar nuestro sistema y asegurar una vida digna para todos en un mundo que ya está cambiando. Para el lector, esto implica mirar más allá de la discusión inmediata sobre la inmigración y empezar a hacerse preguntas sobre qué papel quiere ocupar en un entorno
