La Seguridad Social reduce los tiempos para reconocer la pensión de jubilación mientras aumentan las altas con retiro demorado. Más de 154.000 trabajadores accedieron a esta prestación entre enero y mayo de 2026.
Los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones muestran un nuevo avance en la tramitación de las pensiones. Durante los cinco primeros meses de 2026 se registraron 154.581 nuevas altas de jubilación, con una cuantía media que ya alcanza los 1.652,7 euros mensuales en el conjunto del sistema.
Los nuevos jubilados cobran 1.652,7 euros y esperan menos por la pensión
La pensión media de las nuevas altas de jubilación se sitúa en 1.652,7 euros al mes. En el Régimen General, donde cotizan la mayoría de trabajadores asalariados, la cuantía sube hasta los 1.763 euros mensuales.
El dato más relevante para quienes están cerca del retiro es el tiempo de resolución. En mayo, el Instituto Nacional de la Seguridad Social tardó una media de 8 días en aprobar los expedientes de jubilación y 9,8 días en el caso de las pensiones de viudedad. En marzo, ese plazo medio era de 11,7 días para la jubilación.
Aunque la resolución real es mucho más rápida, el plazo máximo legal para resolver y notificar una pensión de jubilación sigue siendo de 90 días desde la entrada de la solicitud en el registro del organismo.
Por qué sube la edad media de jubilación y aumentan las altas demoradas
El retraso voluntario del retiro gana peso dentro del sistema público de pensiones. Hasta mayo, el 12% de las nuevas altas fueron jubilaciones demoradas, frente al 4,8% registrado en 2019.
Esta evolución ha elevado la edad media de acceso a la jubilación hasta los 65,3 años. En 2019 estaba en 64,4 años. La Seguridad Social vincula este cambio a los incentivos vigentes desde 2022 para quienes deciden seguir trabajando más allá de la edad ordinaria y a la reforma del marco de la jubilación anticipada.
Qué edad de jubilación se exigirá en España a partir de 2027
La edad ordinaria de jubilación volverá a cambiar en 2027. A partir de ese año, quienes hayan cotizado menos de 38 años y 6 meses deberán esperar hasta los 67 años para acceder a la pensión ordinaria. Los trabajadores que acrediten 38 años y 6 meses o más podrán jubilarse a los 65 años.
La jubilación anticipada voluntaria permitirá adelantar el retiro hasta 24 meses respecto a la edad ordinaria, siempre que se cumplan los requisitos de cotización. La pensión no se cobra íntegra, ya que se aplican coeficientes reductores que, en esta modalidad, pueden oscilar entre el 2,81% y el 21%.
En la jubilación anticipada involuntaria, vinculada a situaciones como despidos colectivos u otras causas ajenas al trabajador, el adelanto puede llegar hasta 48 meses. En estos casos, la Seguridad Social también aplica recortes según los meses de anticipo y los años cotizados, con reducciones que pueden alcanzar el 30%.
