Un informe del Centro Ruth Richardson (Universidad de las Hespérides) compara España con Suecia, Alemania y Chile y señala transparencia, ajustes automáticos y tres pilares como claves de sostenibilidad.
¿La idea central? Un sistema menos generoso en términos relativos que, sin embargo, funciona mejor a largo plazo.
El sistema español arrastra un fuerte déficit: alta generosidad, indexación al IPC y un invierno demográfico que agranda el agujero. Las cotizaciones no bastan y el Estado aporta transferencias crecientes. El estudio firmado por Daniel Fernández Méndez, Santiago Calvo López y Miguel González Calvo concluye que no hay fórmulas mágicas: la sostenibilidad exige realismo y transparencia. Ahí destaca el ‘sobre naranja’ sueco, una herramienta anual de información que permite planificar la jubilación sin sorpresas.
Por qué el sobre naranja sueco mejora la planificación y sostenibilidad
España concentra casi todo en un único pilar público que pretende cobertura integral. Suecia, en cambio, garantiza una base pública y la complementa con pilares laborales y de ahorro individual, explicados cada año en el ‘sobre naranja’. ¿Quién recibe esa carta? Cada ciudadano. En España, la “carta naranja” nunca se consolidó pese a que la Ley 27/2011 preveía informar a cada trabajador sobre su futura jubilación. Resultado: menos planificación y más incertidumbre.
Cómo funcionan las cuentas nocionales y el reparto con capitalización virtual
Suecia reformó su sistema en 1994: mantuvo el reparto, introdujo capitalización virtual y creó cuentas nocionales. El primer pilar es público, obligatorio y se financia con una cotización del 16% sobre ingresos pensionables. Aunque paga pensiones con cotizaciones presentes, calcula prestaciones como un esquema de contribución definida nocional.
Antes de verlo de un vistazo, conviene resumir el mecanismo básico de las cuentas nocionales:
- Cada trabajador acumula en su cuenta virtual el 16% de su salario anual.
- Estas cuentas se actualizan con el crecimiento de los ingresos medios de la economía.
- Al jubilarse, el saldo acumulado se divide entre los años de esperanza de vida de su cohorte.
Este andamiaje se completa con un segundo pilar ocupacional, negociado en convenios, con aportaciones en torno al 4,5% y cobertura superior al 90% de la fuerza laboral. El tercer pilar, de capitalización obligatoria, añade un 2,5% a cuentas individuales donde cada persona elige sus fondos. Para ingresos bajos existe una pensión de garantía.
Diversificación de pilares y transparencia para reducir riesgos en las pensiones
Otra enseñanza clave es el ajuste automático: Suecia reevalúa las cuentas virtuales y alinea gastos e ingresos, reduciendo la discrecionalidad política. Allí el gasto en pensiones se mantiene estable en torno al 10% del PIB; en España, los desembolsos crecerán 3,6 puntos hasta 2070.
Además, la renta de los mayores en Suecia es más plural: 51,6% proviene de transferencias públicas, 31,4% de ahorro e ingresos de capital y 17% del empleo; en España, las transferencias alcanzan el 71,9%. No es casualidad: diversificar reduce presión y desigualdad. Por otro lado, el consenso político sueco dio estabilidad al modelo; en España, las reformas han sido parciales y reversibles.
Para dimensionar las diferencias, esta comparativa ayuda a poner los datos en contexto:
| Aspecto | España | Suecia |
|---|---|---|
| Estructura del sistema | Predominio de un gran pilar público | Tres pilares: reparto, ocupacional y capitalización obligatoria |
| Gasto en pensiones sobre PIB | Aumentará 3,6 puntos hasta 2070 | Estable en torno al 10% |
| Pensiones ocupacionales | No constituyen el pilar principal | Aportación ~4,5% y cobertura superior al 90% |
| Capitalización obligatoria | No descrita para España en el texto aportado | Cotización adicional del 2,5% a cuentas de inversión personales |
| Renta de mayores: transferencias públicas | 71,9% | 51,6% |
¿Qué implica para España? Que la sostenibilidad no se logra con promesas crecientes, sino con reglas actuariales claras, ajustes automáticos y más información al ciudadano. Dicho de forma coloquial: no es física cuántica, es disciplina y transparencia. Cuanto antes se apliquen reformas graduales, menor será el coste social de la transición.
