La historia de Karla Andrade, maestra del CEIP Cas Serres, ilustra la presión del precio de la vivienda en Ibiza y cómo condiciona la vida de muchos docentes. Para mantener su hogar en Palma, viaja cada día en avión a su puesto de trabajo.
Aprobó la oposición en 2023 y fue asignada a Ibiza. Desde entonces, su jornada empieza de madrugada: se levanta a las cinco, sale a las seis para coger el primer vuelo, enlaza con autobús y entra a las ocho. Al terminar clases, regresa a Mallorca. Menuda odisea.
Crisis de vivienda en Ibiza obliga a docentes a desplazarse en avión
El encarecimiento del alquiler en la isla es decisivo. Karla lo resume con claridad: “No puedo estar pagando una hipoteca en Mallorca y, a la vez, pagar los 1.200 euros que te piden por un alquiler aquí”. ¿Resultado? Volar sale, paradójicamente, más asumible: “ahora, en aviones, me gasto unos 600-700 euros al mes”. Datos clave del caso de Karla Andrade:
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Residencia | Palma (Mallorca) |
| Puesto | Maestra de Primaria |
| Centro | CEIP Cas Serres (Ibiza) |
| Oposición | Aprobada en 2023 |
| Asignación | Comunicado en agosto |
| Hijos | Dos: 3 años y 1,5 años |
| Gasto en vuelos | 600–700 € mensuales |
| Alquiler citado en Ibiza | 1.200 € mensuales |
Esta fotografía rápida ayuda a entender por qué el avión se ha convertido en su opción menos mala, por extraño que suene.
La conciliación familiar de una profesora con dos hijos pequeños en juego
El impacto no es solo económico. También es emocional y familiar. Lo explica sin rodeos: “La verdad es que es una vida muy estresante y si hay algún imprevisto o la guardia se alarga, tengo que volver en el siguiente avión y termina el día y casi no he visto a mis hijos”. Añade que “si no fuera por la ayuda de la familia, no sería posible”. ¿Cómo se concilia en estas condiciones?
Asignación de plazas y antigüedad condicionan el destino de los opositores
El proceso administrativo tampoco la favoreció. “Nuestra oposición ha coincidido con que le han dado plazas a los estabilizados que tenían más antigüedad, y los de la oposición hemos escogido después de ellos y, claro, las plazas de Palma ya estaban cogidas”. En 2022 estaba embarazada, trabajaba en Santa Eulària y, tras aprobar, pensó que podría estar cerca de casa; cuando en agosto conoció su destino, sintió un duro golpe.
Coste de vuelos frente a alquileres imposibles y el apoyo del centro
Su día a día es intenso, pero hay un alivio: “Tengo la gran suerte de que el equipo directivo del centro me apoya y que son un amor. Lo cierto es que Cas Serres es una escuela genial”. Aun así, no se acostumbra a la incertidumbre ni a trastocar a su familia: “No puedo trastocar la vida de mi familia así”. Así resume su rutina diaria, paso a paso:
- 05:00 h, despertador; 06:00 h, primer vuelo Palma–Eivissa; autobús hasta el colegio; inicio a las 08:00 h; fin de clases y vuelta a Mallorca repitiendo el recorrido.
“Y antes era peor, porque mi anterior destino era en Santa Eulària”. Ahora, dice, “todavía estoy cerca del aeropuerto”, lo que al menos facilita los enlaces. Aun con todo, el desgaste se nota: “Al final una se acostumbra a todo, pero esto te deja exhausta”. ¿Quién aguantaría este ritmo durante mucho tiempo?
