Encuentran nidos de pájaros hechos con fibra óptica de drones en plena zona de guerra

Un nido hallado en el Donbás ha mostrado cómo la guerra está cambiando también el comportamiento de la fauna. Los pájaros están usando fibra óptica abandonada por drones militares, un residuo difícil de retirar y con riesgos para el medioambiente.

Un pequeño nido de pájaro encontrado en la región ucraniana del Donbás ha puesto imagen a una consecuencia inesperada de la guerra: las aves están utilizando cables de fibra óptica de drones para construir sus nidos. La fotografía fue compartida por la activista ucraniana Olena Tregub y, según publicó The Jerusalem Post, fue documentada por Oleh Malchenko tras caer de un árbol derribado por una bomba planeadora rusa.

El caso no parece aislado. Reuters informó el 30 de junio de 2026 de que soldados ucranianos han encontrado nidos similares en zonas próximas al frente, donde los cables de fibra óptica se acumulan en árboles, campos, tejados y trincheras. Estos filamentos son usados por drones de ataque para evitar las interferencias de la guerra electrónica.

Por qué las aves usan fibra óptica de drones para hacer sus nidos

Para un ave, la fibra óptica abandonada puede parecer un material más del entorno. Es ligera, flexible, resistente y fácil de entrelazar con hierba seca, pequeñas ramas y otros restos vegetales.

La diferencia es que este residuo procede de drones militares guiados por cable físico. Según el Observatorio de Conflicto y Medioambiente, estos aparatos pueden arrastrar bobinas de entre cinco y veinte kilómetros, con informes de modelos que alcanzan los 41 kilómetros. En zonas de combate activo, los cables rara vez se recuperan y suelen quedar dañados por explosiones o incendios.

Reuters recoge que las líneas de fibra pueden extenderse por buena parte del frente ucraniano, de unos 1.200 kilómetros, y que investigadores del Museo de la Guerra de Kyiv están estudiando algunos de estos nidos para conocer mejor qué especies los han construido.

Los riesgos ambientales de los cables de fibra óptica en Ucrania

El hallazgo tiene una carga simbólica, pero también una dimensión ambiental. La Unión de Ornitólogos Británicos publicó en mayo de 2025 un análisis de Leon Moreland, investigador de CEOBS, en el que advertía de que estos cables pueden representar un riesgo grave de enredamiento para aves, murciélagos y mamíferos terrestres.

El problema recuerda al de las redes de pesca abandonadas en el mar. Los animales pueden quedar atrapados, sufrir heridas, asfixia o no poder alimentarse con normalidad. En el caso de Ucrania, el riesgo aumenta porque muchos de esos cables cuelgan de árboles, atraviesan claros o quedan repartidos sobre campos y caminos.

La composición tampoco ayuda. Los cables de fibra óptica polimérica suelen incluir un núcleo de polimetilmetacrilato y revestimientos con fluoropolímeros. CEOBS advierte de que estos materiales pueden generar microplásticos al degradarse y persistir durante más de 600 años en el entorno.

La contaminación de los drones seguirá afectando a campos y bosques

La fibra óptica abandonada no solo afecta a la fauna. También puede dificultar la recuperación de terrenos agrícolas, forestales y zonas pendientes de desminado cuando termine la guerra. CEOBS señala que estos cables pueden enredarse en vehículos, interferir en maquinaria y complicar futuras tareas de limpieza.

El fenómeno muestra cómo la tecnología militar deja una huella que va más allá del frente. Los drones guiados por fibra óptica han ganado presencia porque son más difíciles de neutralizar mediante interferencias electrónicas, pero cada vuelo deja tras de sí un residuo que se acumula en el paisaje.

Las aves que hoy incorporan esos filamentos a sus nidos reflejan una adaptación inmediata al entorno disponible. El problema es que ese entorno está marcado por materiales diseñados para resistir, no para desaparecer. Para conocer más noticias destacadas sobre este tema, accede a nuestra sección de actualidad.

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