El experto explica que este sistema de pago añade una protección extra frente a posibles estafas. La clave, asegura, está en que el teléfono no se comunica siempre con la misma identificación.
Pagar en una tienda, tomar un café o hacer una compra rápida ya forma parte de una rutina cada vez más digital. El efectivo pierde terreno y, en su lugar, ganan peso la tarjeta bancaria y, sobre todo, el teléfono móvil. Aunque ambos métodos puedan parecer iguales, no ofrecen el mismo nivel de seguridad.
El investigador de fraudes Juan Carlos Galindo advierte de que usar el móvil para pagar puede ser una opción más segura que recurrir a la tarjeta física. Así lo explica en un podcast difundido en su cuenta de TikTok, donde detalla que al sacar la tarjeta en un comercio se exponen más datos de los necesarios. Con el teléfono, en cambio, se añade una capa adicional de protección. Y ojo, no es un matiz menor.
Por qué pagar con el móvil ofrece más seguridad que usar la tarjeta física
La diferencia, según Galindo, está en cómo se comunica cada sistema con el datáfono. Durante su intervención, el experto recuerda que esta es una duda habitual y responde con una explicación sencilla sobre el funcionamiento del pago inalámbrico.
Tal y como señala, cuando se paga con tarjeta “la ID siempre es la misma”. Eso, en la práctica, abre la puerta a que un delincuente pueda clonar esa identificación y copiar no solo la tarjeta, sino también su forma de comunicarse con el terminal de pago.
Con el móvil no ocurre lo mismo. Galindo asegura que el teléfono utiliza una identificación diferente cada vez que se usa. Por tanto, ese cambio constante refuerza la seguridad y dificulta posibles fraudes. ¿Móvil o tarjeta? Para el investigador, la respuesta es clara: siempre que se pueda, mejor el teléfono.
Las claves para reducir fraudes al pagar y proteger mejor tus datos
Más allá del dispositivo elegido, Galindo insiste en que también es fundamental aprovechar bien las herramientas de seguridad disponibles. No basta con pagar de una forma u otra: hay que configurar correctamente las opciones de protección.
Entre sus recomendaciones destaca activar siempre el doble factor de autenticación en las aplicaciones de pago. Además, aconseja priorizar el uso del móvil frente a la tarjeta física en las compras del día a día.
De ahí que el mensaje sea directo: el pago con teléfono no solo resulta cómodo, también puede ser una barrera extra frente a las estafas. En un momento en el que los pagos digitales forman parte de la vida diaria, tomar estas precauciones puede marcar la diferencia.
