La reforma de la prestación por cuidado de menores con cáncer u otra enfermedad grave incorpora mejoras, pero las familias denuncian que el borrador puede endurecer el acceso y las prórrogas.
El borrador del Real Decreto que prepara el Gobierno para modificar la CUME, la prestación por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave, ha generado preocupación entre miles de familias en España. Aunque el texto incluye novedades reclamadas durante años, como ampliar supuestos protegidos e incorporar nuevas patologías, los afectados advierten de que también introduce requisitos que podrían dejar fuera a hogares que ya cobran la ayuda.
La CUME es una prestación de la Seguridad Social destinada a compensar la pérdida de ingresos de progenitores, adoptantes o acogedores que reducen su jornada para cuidar de forma directa, continua y permanente a un menor con cáncer u otra enfermedad grave.
La reforma de la CUME incorpora nuevas enfermedades y prórrogas más largas
Entre los cambios más destacados figura la inclusión expresa del Trastorno del Espectro Autista dentro del proyecto de Real Decreto, una reclamación histórica de muchas familias con hijos con grandes necesidades de apoyo. Autismo España ha valorado esta incorporación, aunque mantiene que el texto debe mejorar para evitar interpretaciones restrictivas.
El borrador también plantea reconocer situaciones asimiladas al ingreso hospitalario, de modo que determinadas enfermedades graves atendidas en casa puedan dar acceso a la prestación. Además, el Gobierno propone ampliar los periodos de reconocimiento y prórroga, con plazos que pasarían a ser más largos que los actuales.
Para las familias, estas medidas son positivas, pero no despejan todas las dudas. Una de las principales críticas es que el nuevo texto exigiría una declaración médica más concreta y firmada por especialistas del sistema público, algo que puede complicar la renovación en casos donde el seguimiento habitual lo realiza el pediatra o el médico de familia.
Las familias denuncian más controles médicos para mantener la prestación CUME
Lía Sánchez, una de las madres que ha alertado sobre el contenido del borrador, sostiene que las familias en CUME, más de 17.000 en toda España según sus datos, están “muy angustiadas” por la reforma. Asegura que el texto incluye conceptos ambiguos y cambios que podrían afectar a quienes ya tienen reconocida la prestación.
Las asociaciones de familias también han puesto el foco en la sustitución del criterio de cuidados “directos, continuos y permanentes” por referencias a cuidados “médicos y clínicos”. ASFACUME advierte de que esta modificación puede dejar fuera a menores que necesitan atención constante, aunque no cuidados sanitarios estrictos.
Otro punto que genera rechazo es la revisión cada dos años por parte de la Inspección Médica del servicio público de salud. Las familias no cuestionan que exista control, pero temen que este nuevo filtro se traduzca en más burocracia y en una mayor inseguridad para mantener la ayuda.
El borrador de la CUME sigue en audiencia pública y puede recibir alegaciones
El texto todavía no está aprobado. El proyecto se encuentra en trámite de audiencia e información pública, por lo que las familias, entidades y asociaciones pueden presentar aportaciones antes de que el Gobierno cierre la redacción definitiva del Real Decreto.
El Ministerio defiende que la reforma busca actualizar la prestación a la realidad clínica actual, reforzar la seguridad jurídica y mejorar la gestión. Sin embargo, las familias afectadas consideran que algunas modificaciones pueden tener el efecto contrario y reclaman que se garantice la continuidad de la ayuda mientras persista la necesidad de cuidados.
La preocupación aumenta porque la CUME es una prestación esencial para hogares que han tenido que reducir jornada y salario para atender a sus hijos. Por eso, las familias piden que el texto final mantenga la protección actual y amplíe derechos sin introducir barreras que dificulten el acceso.
