El ácido cítrico puede ser útil contra la cal del inodoro o grifos, pero hay un error que conviene evitar

Hansgrohe, Geberit y Duravit recomiendan adaptar la aplicación a cada superficie. El INSST advierte de que nunca debe mezclarse con lejía.

El ácido cítrico puede utilizarse para retirar depósitos de cal en la cerámica del inodoro y en determinadas griferías. Sin embargo, no existe una única forma segura de aplicarlo en todo el baño. Hansgrohe aconseja un limpiador suave aplicado sobre un paño para sus grifos. Geberit y Duravit admiten su uso diluido o controlado en cerámica sanitaria. Las tres guías insisten en respetar el tiempo indicado, aclarar bien y evitar tratamientos agresivos. Esta diferencia evita dañar acabados, juntas y piezas plásticas.

Por qué el ácido cítrico no se aplica igual en grifos e inodoros

La cal aparece cuando el agua deja depósitos minerales sobre las superficies. Hansgrohe explica que las trazas de calcio y magnesio pueden cristalizar hasta formar una capa blanquecina. En los grifos se acumula sobre el cromado, las juntas y el aireador. En el inodoro se adhiere principalmente a la cerámica y bajo el borde. Cada zona incorpora materiales distintos y necesita un tiempo de contacto específico.

Una receta doméstica muy difundida propone disolver dos o tres cucharadas en agua caliente y dejar el producto durante la noche. Esa pauta puede encajar en algunas superficies cerámicas, pero no debe trasladarse automáticamente a grifos, mamparas, juntas o encimeras. Una mampara combina vidrio, perfiles metálicos y sellados de silicona. Una encimera puede estar fabricada con piedra sensible a los ácidos. Incluso los usos de los limones secos deben limitarse a superficies resistentes. Una cantidad mayor de limpiador no garantiza un resultado mejor ni más rápido.

Cómo limpiar la grifería sin deteriorar el cromado ni las juntas

La guía de mantenimiento de Hansgrohe recomienda aplicar un limpiador suave a base de ácido cítrico sobre un paño de algodón. No debe rociarse directamente el producto concentrado sobre el grifo. Después del tiempo indicado, la superficie tiene que aclararse con agua y secarse. La marca también desaconseja los estropajos, los cepillos y otros elementos abrasivos. Un arañazo microscópico puede apagar el brillo y facilitar que la suciedad vuelva a adherirse.

El aireador requiere una atención distinta. La guía de Duravit aconseja desmontar únicamente las piezas permitidas y sumergirlas durante unos minutos en agua con un limpiador suave. La junta tórica no debe quedar dentro de la mezcla, porque el descalcificador puede dañar el plástico. Los acabados lacados, envejecidos o especiales también pueden exigir otras pautas. Si una pieza no sale con facilidad, no debe forzarse con herramientas que puedan rayar el grifo.

Qué hacer con la cal incrustada en la taza del inodoro

La guía de limpieza de Geberit incluye el ácido cítrico entre los productos que pueden diluirse con agua para limpiar la taza. Duravit permite utilizar limpiadores ácidos sobre su cerámica y dejarlos actuar varias horas cuando la mancha se resiste. El producto puede mantenerse sobre una zona vertical colocando papel higiénico impregnado. Después hay que retirar el papel, frotar con la escobilla y accionar la descarga. Si persisten depósitos, el tratamiento solo debe repetirse tras aclarar completamente.

La taza debe distinguirse del asiento, la tapa y la cisterna. Geberit advierte de que los limpiadores para WC pueden manchar las piezas plásticas. Duravit aconseja mantener la tapa abierta hasta que el producto se haya aclarado por completo. Geberit también recomienda separar los paños utilizados en el inodoro de los destinados al resto del baño. Las cáscaras de naranja tampoco eliminan la cal ni sustituyen una limpieza adecuada. Cualquier aplicación dentro de la cisterna debe estar autorizada por el manual del modelo.

La mezcla que debe evitarse siempre al limpiar el baño

Antes de aplicar ácido cítrico, hay que comprobar que no queden restos de lejía ni de otro limpiador. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo advierte de que mezclar lejía con ácidos libera gases tóxicos. Estos gases pueden irritar los ojos y las vías respiratorias. El baño debe ventilarse y cada producto debe retirarse completamente antes de utilizar otro. Si existe una pastilla de limpieza, debe comprobarse su composición antes de añadir una sustancia distinta.

El ácido cítrico tampoco debe presentarse como inocuo. La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas recoge clasificaciones que advierten de irritación ocular grave y posible irritación respiratoria. Debe utilizarse siguiendo la etiqueta, con la protección indicada y fuera del alcance de los niños. El polvo no debe levantarse ni trasvasarse a un recipiente alimentario. Secar los grifos después de usarlos reduce el agua disponible para formar nuevos depósitos de cal.

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