El proyecto presentado el 28 de septiembre fija entre un 15 % y un 39 % de presencialidad en la modalidad virtual y una ratio final de 50 estudiantes por docente. Sigue pendiente de tramitación y aprobación.
Quienes estudien un ciclo de Formación Profesional a distancia podrían tener que acudir al centro durante una parte de la enseñanza. La ministra de Educación, Milagros Tolón, presentó el 28 de septiembre un proyecto de real decreto sobre garantía de calidad de los centros privados de FP. La medida todavía no está aprobada: el Gobierno autorizó su tramitación urgente el 22 de septiembre, y el Ministerio había abierto previamente la consulta sobre su objeto.
Cuántas horas exigiría el proyecto
Según los detalles de la comparecencia recogidos por RTVE, la FP virtual incorporaría entre el 15 % y el 39 % de enseñanza presencial. La convocatoria de módulos presenciales de FP en Castilla-La Mancha tiene un plazo propio y no anticipa las reglas del futuro decreto. La comparación puede traducirse a un ejemplo, sin presentarlo como regla definitiva.
En un ciclo hipotético con 1.000 horas computables, una horquilla del 15 % al 39 % supondría entre 150 y 390 horas de asistencia. Para la modalidad semipresencial, la horquilla sería del 40 % al 60 %. El porcentaje concreto dependería del título; las enseñanzas vinculadas a profesiones sanitarias o carnés profesionales requerirían más prácticas presenciales. La cifra real dependería del título y del texto que finalmente se apruebe. No permite calcular todavía los días semanales que tendría que acudir cada estudiante.
El límite de estudiantes sería gradual
El objetivo para la FP virtual de grado medio y superior es llegar a 50 alumnos por profesor en el curso 2030-2031. Antes, el calendario previsto marca topes de 80 en 2028-2029 y de 65 en 2029-2030. El calendario de ratios también distingue un límite final de dos escalones previos. Pasar de 80 a 65 alumnos por docente supone una reducción de 15 plazas de referencia; el siguiente paso recorta otras 15.
Para la oferta semipresencial, el límite anunciado es de 25. Los centros tendrían que acreditar instalaciones y plazas suficientes para las prácticas en empresas. No autoriza a afirmar que se vayan a cerrar matrículas ya formalizadas. Las obligaciones de instalaciones y prácticas se revisarían junto con la capacidad de cada centro.
Qué debe hacer ahora el alumnado
Por ahora no se ha publicado una norma definitiva que obligue a cambiar la matrícula actual. Antes de reservar una plaza para un curso futuro, una familia puede pedir al centro tres datos separados: horas presenciales actuales, ubicación de las prácticas y número de alumnos por profesor. El proyecto anunciado no sustituye esas condiciones vigentes. El texto deberá atravesar la información pública y la aprobación del Consejo de Ministros; el Ministerio espera culminar el proceso antes de fin de año.
Quien compare ciclos para próximos cursos puede preguntar al centro cómo organiza las clases prácticas, qué instalaciones utiliza y cómo asegura la formación en empresa, pero las cifras anteriores se deben presentar siempre como requisitos propuestos. Si un centro usa las cifras proyectadas en su publicidad, interesa solicitar que indique expresamente si se refiere al plan de estudios actual o a una previsión.
Qué puede comparar una familia antes de matricularse
Una horquilla de presencialidad no equivale a un calendario idéntico para todos los títulos. Si se aprobara la propuesta, un centro tendría que concretar qué actividades exigirían asistencia, cuántos desplazamientos supondrían y en qué fechas. Una persona que trabaja o vive lejos puede pedir esa información por escrito antes de decidir dónde matricularse. Tampoco debería asumir que una modalidad semipresencial ofrece menos clases obligatorias que otra denominada virtual: las horquillas anunciadas son diferentes y el porcentaje se fijaría según el ciclo. Quedan por conocerse la redacción final y las reglas transitorias. La tramitación urgente aprobada por el Consejo de Ministros no equivale a entrada en vigor. Tampoco la consulta previa fija por sí sola porcentajes obligatorios.
La reducción gradual de estudiantes por profesor afectaría a la organización de los centros durante varios cursos, no de golpe al inicio de 2026-2027. Por eso es importante distinguir las matrículas vigentes de la eventual adaptación futura. El proyecto anunciado se centra en garantizar calidad y capacidad de prácticas en la FP privada. Habrá que leer el texto aprobado para conocer transitorios, excepciones y condiciones concretas. Quien necesite una respuesta inmediata sobre su centro debe pedir su calendario actual y sus convenios de formación en empresa. La secuencia oficial es proyecto, participación pública, aprobación y publicación de una norma. Hasta que se complete, el lector debe distinguir entre lo anunciado en rueda de prensa y los derechos exigibles en su matrícula.
