La rebaja de 20 céntimos del Impuesto sobre Hidrocarburos termina el 30 de septiembre. Su retirada supondría unos 12 euros más en un depósito de 50 litros si se trasladara íntegramente al surtidor.
Llenar el depósito puede volver a dar un golpe importante al bolsillo a partir de octubre. El diésel disfruta durante septiembre de una rebaja extraordinaria de 20 céntimos por litro en el Impuesto sobre Hidrocarburos, pero la medida vigente termina el 30 de septiembre de 2026. Si no se aprueba una nueva prórroga, el gravamen recuperará su nivel ordinario y el efecto fiscal sobre el precio final rondaría los 24 céntimos por litro al incorporar también el IVA.
El cambio afecta especialmente a los conductores de vehículos diésel. En el caso de la gasolina, la rebaja vigente en septiembre es mucho menor, de cinco céntimos por litro, por lo que su retirada tendría un impacto fiscal cercano a seis céntimos.
Qué ocurrirá con el impuesto del diésel a partir del 1 de octubre
El Real Decreto-ley 18/2026 estableció una retirada progresiva de las medidas extraordinarias adoptadas por la crisis energética vinculada a Oriente Medio. La reducción inicialmente prevista para septiembre era de cinco céntimos por litro.
Sin embargo, el comportamiento del precio del gasóleo cambió ese calendario. Su inflación interanual superó en julio el umbral del 15% previsto en la norma, lo que activó una cláusula automática y elevó hasta 20 céntimos por litro la rebaja del impuesto durante septiembre.
Esa reducción tiene fecha de caducidad. La normativa establece su vigencia hasta el 30 de septiembre y los tipos ordinarios del Impuesto sobre Hidrocarburos vuelven a ser la referencia después de esa fecha si no se aprueba otra medida.
El gasóleo para uso general tiene ordinariamente un gravamen de 307 euros por cada 1.000 litros de tipo general y 72 euros de tipo especial, un total de 379 euros por 1.000 litros. Durante septiembre, con la cláusula activada, el total se reduce en 200 euros por cada 1.000 litros.
Un depósito de 50 litros podría encarecerse en unos 12 euros
La retirada de esos 20 céntimos fiscales no implica únicamente sumar 20 céntimos al precio final. El IVA se calcula también sobre los impuestos especiales incluidos en el carburante.
Con un IVA general del 21%, el efecto matemático de recuperar esos 20 céntimos sería de aproximadamente 24,2 céntimos por litro si el incremento fiscal se trasladara íntegramente al consumidor.
Para hacerse una idea de la diferencia, un repostaje de 50 litros incorporaría unos 12,10 euros adicionales exclusivamente por este cambio tributario. En la gasolina, la retirada de una rebaja de cinco céntimos supondría aproximadamente 6,05 céntimos más por litro, unos tres euros en un depósito del mismo tamaño.
Esto no significa que el precio mostrado en todas las gasolineras vaya a subir automáticamente esa cantidad durante la madrugada del 1 de octubre.
El precio final también dependerá del mercado y de las existencias de cada gasolinera
La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio ya ha advertido durante septiembre de que los cambios fiscales no llegan de forma instantánea a todos los surtidores.
Las estaciones compran combustible con unos impuestos y costes determinados y mantienen esas existencias hasta que realizan un nuevo aprovisionamiento. Por ese motivo, la bajada del impuesto aplicada al diésel desde el 1 de septiembre se fue reflejando progresivamente en los precios.
CEEES señaló que el precio medio del gasóleo A en Península y Baleares cayó inicialmente hasta 1,804 euros por litro y continuó bajando hasta 1,781 euros mientras las estaciones renovaban sus existencias.
El mismo mecanismo puede producirse en sentido contrario si el impuesto vuelve a su nivel habitual en octubre. Además, el precio final dependerá de la cotización internacional del gasóleo, del petróleo, de los costes de distribución y de la evolución de la crisis en Oriente Medio.
Por eso, los 24,2 céntimos deben entenderse como el impacto fiscal teórico de retirar la rebaja actual, no como una predicción exacta del precio que marcarán todas las gasolineras. La fecha que habrá que vigilar es el 30 de septiembre, cuando termina el régimen tributario extraordinario actualmente aprobado.
