Anthill House combina patios, celosías de ladrillo y salidas de aire caliente. La memoria difundida por sus autores no cuantifica el ahorro energético.
El estudio indio Kaushal TaTiya Architects ha diseñado Anthill House para reducir la necesidad de climatización mecánica en Ahilyanagar, Maharashtra. Terminada en 2026, esta casa inspirada en un hormiguero combina ladrillos, patios y ventilación natural. La memoria publicada en ArchDaily el 22 de junio describe 7.000 pies cuadrados, equivalentes a unos 650 m². Sus estrategias buscan limitar la entrada de calor y facilitar su evacuación.
Así se organiza la casa inspirada en un hormiguero
Los arquitectos Kaushal Suresh Tatiya y Sweety Muttha distribuyen la vivienda mediante habitaciones, patios y pasos interconectados. La referencia al hormiguero está en esa organización y en las aberturas, no en reproducir literalmente su aspecto. Desde el exterior predomina un volumen compacto. Dentro, los espacios se abren para favorecer el movimiento del aire y conectar las diferentes zonas.
Los jaalis, unas celosías perforadas, dejan circular el aire mientras filtran la radiación solar. Se combinan con cavidades sombreadas, balcones y terrazas escalonadas para proteger los espacios habitables. Los patios y lucernarios permiten introducir luz sin exponer por completo las estancias al sol. El ladrillo visto comparte protagonismo con la terracota, el revoco de cal, la piedra local y el hormigón texturizado. Mantener estos materiales a la vista reduce la necesidad de revestimientos adicionales, pero no demuestra por sí solo una menor huella ambiental.
El aire caliente sale por arriba y los dormitorios se ventilan
Los conductos verticales y los lucernarios favorecen la salida del aire caliente por los puntos elevados. Ese movimiento ayuda a que entre aire por aberturas situadas más abajo. Es el llamado efecto chimenea, que aprovecha diferencias de temperatura y presión. No funciona como un compresor que enfría el aire, sino como una vía para evacuar el calor acumulado.
Los dormitorios incorporan ventanas pequeñas y balcones que permiten crear recorridos de aire a través de las habitaciones. La ventilación cruzada complementa así las salidas superiores. Sin embargo, mover aire y bajar la temperatura interior no son exactamente lo mismo. Para refrescar una vivienda también importa cuándo abrir las ventanas, además del viento disponible y la posición de las aberturas.
El patio con agua y el ladrillo necesitan condiciones favorables
La zona de estar dispone de un patio con una cascada que los autores presentan como apoyo a la refrigeración pasiva. La evaporación del agua puede absorber calor del aire cercano. Sin embargo, su eficacia disminuye cuando aumenta la humedad y requiere reponer el agua evaporada. No permite atribuir una bajada concreta de temperatura a esta casa sin mediciones del proyecto.
La guía australiana Your Home explica que la masa térmica permite almacenar calor y liberarlo gradualmente. El ladrillo puede amortiguar cambios de temperatura, pero necesita combinarse con sombra y ventilación nocturna. No sustituye al aislamiento ni enfría automáticamente una casa. Una pared muy expuesta al sol puede seguir desprendiendo calor por la noche. Su eficacia depende de la orientación, el espesor y las condiciones climáticas. Su utilidad es mayor cuando existe una diferencia suficiente entre las temperaturas diurnas y nocturnas.
Reducir el aire acondicionado no significa haber demostrado un ahorro concreto
La refrigeración de los edificios tiene un peso creciente en el consumo eléctrico de India. La Agencia Internacional de la Energía calcula que representó el 15 % del aumento del consumo eléctrico entre 2021 y 2025. Para 2026-2030 prevé que supere el 20 % del incremento. Son porcentajes sobre el crecimiento de la demanda, no sobre toda la electricidad consumida.
La memoria de los arquitectos explica las estrategias constructivas, pero no ofrece series de temperaturas interiores ni un porcentaje de ahorro energético medido. Tampoco incluye una evaluación de ciclo de vida que permita cuantificar su huella de carbono. Para valorar su sostenibilidad habría que conocer el consumo real, el mantenimiento y la fabricación de los materiales.
Por tanto, Anthill House ilustra una manera de adaptar la vivienda al calor. No demuestra que cualquier casa de ladrillo pueda prescindir completamente del aire acondicionado.
