Ethiopian Airlines confirmó que el vuelo perdió temporalmente la comunicación con el control aéreo, pero no ratificó que la tripulación se hubiese dormido.
El vuelo ET343 de Ethiopian Airlines sobrevoló el aeropuerto de Adís Abeba a 37.000 pies, unos 11.300 metros, el 15 de agosto de 2022 sin iniciar el descenso previsto. Los primeros informes atribuyeron la falta de respuesta a que sus dos pilotos se habían quedado dormidos, una circunstancia que la compañía no confirmó. La aerolínea sí reconoció una pérdida temporal de comunicación y aseguró que el Boeing 737-800 aterrizó de forma segura tras recuperar el contacto.
El avión mantuvo los 37.000 pies y sobrevoló el aeropuerto de Bole
El Boeing 737-800, con matrícula ET-AOB, realizaba una ruta nocturna entre Jartum, en Sudán, y el Aeropuerto Internacional de Bole, en la capital etíope. Según los datos de seguimiento publicados por Flightradar24, despegó a las 01:26 UTC y llegó a la vertical de su destino a las 02:51 UTC, todavía a una altitud de crucero de 37.000 pies.
El control de tráfico aéreo intentó contactar en varias ocasiones con la cabina sin obtener respuesta. El avión no inició la aproximación prevista y continuó sobre el aeropuerto bajo el control del piloto automático.
Los registros señalan que finalmente aterrizó a las 03:16 UTC. Los 25 minutos citados en las informaciones corresponden al tiempo transcurrido entre el primer sobrevuelo del aeropuerto y el aterrizaje, no necesariamente a un retraso de 25 minutos respecto a la hora programada de llegada.
La alarma del piloto automático habría despertado a la tripulación
Los informes difundidos tras el incidente sostuvieron que, una vez superado el punto programado de llegada, el piloto automático se desconectó y activó una advertencia sonora en la cabina. Esa alarma habría despertado a los dos pilotos, que recuperaron las comunicaciones, modificaron el rumbo y prepararon una nueva aproximación a Adís Abeba.
Esta secuencia procede de la información publicada por medios especializados y debe presentarse de manera condicional. El comunicado oficial de Ethiopian Airlines no describió el funcionamiento de la alarma ni explicó por qué la tripulación dejó de responder.
Los datos disponibles tampoco indican que el aparato perdiera el control en el sentido técnico. El Boeing permaneció a una altitud estable y bajo el mando del piloto automático. El riesgo estuvo relacionado con la ausencia de respuesta de la cabina y con la falta de inicio del descenso, especialmente al acercarse a un aeropuerto con tráfico activo.
Ethiopian Airlines no confirmó que los pilotos estuvieran dormidos
Ethiopian Airlines emitió un comunicado el 19 de agosto de 2022 en el que reconoció que el vuelo ET343 había perdido temporalmente la comunicación con el control aéreo de Adís Abeba. La compañía añadió que la comunicación fue restablecida y que la aeronave aterrizó de forma segura.
La aerolínea retiró temporalmente de las operaciones a los miembros de la tripulación implicados mientras se desarrollaba una investigación y anunció que adoptaría las medidas correspondientes cuando conociera sus resultados. Sin embargo, no confirmó públicamente que los pilotos se hubieran quedado dormidos.
El comunicado tampoco detalló cuántas personas viajaban en el avión. Aunque algunas publicaciones atribuyeron al vuelo más de 150 pasajeros, CBS señaló entonces que el número de ocupantes no estaba claro. Por ese motivo, la cifra debe omitirse mientras no aparezca en una fuente oficial o en un informe de investigación verificable.
Las fuentes públicas consultadas para esta actualización no permiten conocer el resultado definitivo de la investigación anunciada por la compañía.
La fatiga de los pilotos es un riesgo reconocido en la aviación
La Organización de Aviación Civil Internacional considera la fatiga un estado fisiológico que puede reducir la capacidad de actuación de una persona debido a la falta de sueño, la vigilia prolongada, la carga de trabajo o la fase del ritmo circadiano.
Una revisión científica publicada en Frontiers in Physiology recoge que distintos estudios situaron entre el 68% y el 91% el porcentaje de pilotos comerciales que habían experimentado fatiga durante su actividad. Ese rango reúne investigaciones con muestras y metodologías diferentes y no demuestra por sí solo qué ocurrió en el vuelo ET343.
El avión sobrevoló Adís Abeba alrededor de las 05:51, hora local, dentro del periodo nocturno que la literatura científica relaciona con una mayor propensión al sueño. La coincidencia horaria puede aportar contexto, pero no permite concluir que la fatiga fuera la causa del incidente sin disponer del resultado de la investigación.
