Pilar García señala el desajuste de las pensiones que han pasado de financiar 10 años a casi 30

La economista relaciona la longevidad con la presión financiera del sistema. El INE sitúa la esperanza de vida a los 65 años en 21,87 años.

Pilar García de la Granja afirmó en COPE, el 26 de mayo de 2026, que la pensión fue concebida para ocho o diez años. Según su diagnóstico, ahora debe financiar entre 25 y 28 años de vida tras la retirada. La declaración vuelve a cobrar actualidad tras la nómina de julio, que alcanzó 14.431,9 millones de euros. También antecede a la nueva jubilación flexible, que entrará en vigor el 28 de agosto.

La comparación de Pilar García y lo que muestran las estadísticas oficiales

García formuló su tesis en el espacio ‘Clases de Economía’, dentro de ‘La Linterna’. Sostuvo que «se concibió para financiar de media entre 8 y 10 años». Después añadió que «ahora financia de media entre 25 y 28 años». La economista vinculó esa evolución con el envejecimiento y defendió que continuar trabajando debe ser una opción voluntaria. Su planteamiento no equivale a una previsión individual sobre cuánto cobrará cada pensionista.

Las estadísticas demográficas ofrecen una referencia distinta. El INE sitúa la esperanza de vida a los 65 años en 21,87 años durante 2024. La cifra es de 19,87 años para los hombres y de 23,64 para las mujeres. El intervalo citado por García debe interpretarse como una valoración. No coincide con la referencia demográfica oficial disponible para quienes alcanzan los 65 años. La duración real de cada pensión depende de la edad de acceso y de la supervivencia de su titular.

La nómina de julio supera los 14.431 millones de euros

La Seguridad Social abonó en julio 10.517.634 pensiones a más de 9,5 millones de personas. La pensión media del sistema alcanzó 1.372,2 euros mensuales. La media de jubilación fue de 1.573,7 euros, un 4,5% más que un año antes. Las jubilaciones absorbieron 10.589,3 millones, equivalentes al 73,4% de la nómina mensual. Las pensiones de viudedad concentraron 2.287,7 millones y las de incapacidad permanente, otros 1.330,6 millones.

Las diferencias entre regímenes también son relevantes. La pensión media de jubilación fue de 1.732,7 euros en el Régimen General y de 1.061,2 euros entre autónomos. La distancia alcanza 671,5 euros mensuales, según un cálculo realizado con las cifras oficiales. Hasta junio, las cotizaciones sumaron 93.957 millones y las transferencias recibidas alcanzaron 35.583 millones. Las cuentas del sistema incorporan, por tanto, recursos distintos de las cuotas sociales. El debate coincide con la nueva jubilación flexible, diseñada para facilitar el regreso voluntario al trabajo.

La jubilación flexible abrirá nuevas opciones desde el 28 de agosto

El Real Decreto 416/2026 permitirá compatibilizar la pensión ya reconocida con un empleo parcial de entre el 33% y el 80% de jornada. Si la primera reincorporación ocurre seis meses después de jubilarse, habrá un porcentaje adicional sobre la pensión previa. Será del 15% para jornadas desde el 33% y por debajo del 55%. Alcanzará el 25% cuando la jornada se sitúe entre el 55% y el 80%. Este incentivo no significa cobrar el 115% o el 125% de la prestación completa.

La norma también incorpora determinadas actividades por cuenta propia. El pensionista podrá cobrar el 25% de su pensión si no fue autónomo en los tres años anteriores. El inicio deberá comunicarse previamente a la entidad gestora. Omitir el aviso puede generar cobros indebidos, reintegro y sanciones. Durante la compatibilidad no se cobra el complemento para pensiones inferiores a la mínima. Por regla general, las nuevas cotizaciones tampoco elevan la pensión reconocida. Su cuantía íntegra se recupera el primer día del mes siguiente al cese. Esta modalidad no debe confundirse con los incentivos por retrasar la jubilación, aplicables antes de causar la pensión.

Las jubilaciones demoradas ya representan el 11,9% de las nuevas altas

Hasta julio, 184.196 personas causaron una nueva pensión de jubilación durante 2026. El 11,9% accedió mediante jubilación demorada voluntaria. La proporción supera en 7,1 puntos la registrada en 2019. La edad media de acceso subió de 64,4 a 65,4 años durante ese periodo. Además, el 68,2% de las altas se produjo a la edad ordinaria. El avance refleja más retrasos voluntarios y una menor utilización de la jubilación anticipada.

La edad de jubilación en 2026 es de 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y tres meses cotizados. Quienes no alcancen ese periodo deben esperar hasta los 66 años y diez meses. Prolongar la carrera laboral, volver a trabajar después o retirarse sin demora son decisiones diferentes. Cada alternativa modifica ingresos, compatibilidades y obligaciones ante la Seguridad Social. La elección depende de la trayectoria laboral y de las circunstancias personales. Las reglas completas pueden consultarse en el Real Decreto 416/2026.

Deja un comentario