La empresaria mantiene la vivienda abierta hasta 14 horas con el apoyo de una decena de voluntarias. Allí reparten comida, ropa y productos de higiene.
La vivienda de Sabah Hamed, en Los Rosales, funciona desde el sábado 1 de agosto como punto vecinal de atención humanitaria. Unas 400 personas pasan cada día para comer, cambiarse de ropa, asearse o recibir productos básicos. La iniciativa comenzó tras las entradas masivas del 30 de julio, cifradas por Interior en 72.000 personas. El ministerio informó el 4 de agosto de que más de 70.000 ya habían salido de Ceuta.
Una vivienda abierta desde la mañana hasta casi medianoche
Sabah abre la puerta a las nueve de la mañana y mantiene la actividad hasta cerca de las once de la noche. La casa familiar ha pasado a servir como comedor, ropero, punto de aseo y almacén de suministros. Habitaciones, camas y parte de la terraza están ocupadas por bolsas, alimentos, recipientes y prendas clasificadas. En una sola jornada, la red preparó más de 200 raciones y atendió a más de 400 personas. Vecinos, empresarios y asociaciones sostienen el operativo con alimentos, ropa, calzado y productos de higiene.
Las duchas se organizan por sexos para preservar la intimidad. Los hombres se asean en la azotea y las mujeres usan el baño interior, limpiado continuamente por las voluntarias. El acceso se realiza en pequeños grupos para ordenar una demanda que se mantiene durante casi toda la jornada. El equipo también realiza curas leves y distribuye artículos de higiene íntima. Algunas menores han encontrado refugio puntual, aunque Hamed precisa que no ofrece alojamiento general por falta de espacio. Varias personas atendidas se quedan después para colaborar en el reparto.
Los menores se convierten en la principal preocupación de la red
Una red de mujeres de Los Rosales, El Príncipe y La Reina cocina, clasifica prendas y reúne productos básicos. La prioridad cambió con el paso de los días. Primero hubo que repartir comida; después llegaron las peticiones de ropa, aseo y ayuda para localizar familiares. La vivienda funciona además como punto de difusión de fotografías y avisos por WhatsApp. Hamed y las demás voluntarias intentan que los niños no permanezcan solos en la calle. Su preocupación se concentra especialmente en las niñas y los menores de menor edad.
El Gobierno elevó este viernes a 1.342 el número de menores registrados y filiados en el sistema de acogida ceutí. Sira Rego señaló que han llegado más niñas no acompañadas y niños muy pequeños que en 2021. Un equipo técnico del Ministerio de Juventud e Infancia se instalará en Ceuta desde el 16 de agosto. La Ley Orgánica 1/1996 obliga a considerar primordial el interés superior del menor. El mecanismo estatal de contingencia prevé traslados entre territorios con conocimiento del Ministerio Fiscal. Cuando se aplica, fija un máximo de 15 días naturales desde la inscripción para efectuar el traslado. El texto europeo sobre retornos, pendiente de adopción formal del Consejo, también excluye a los menores no acompañados.
Interior sitúa las entradas registradas en 72.000 personas
Las cifras difundidas durante las primeras horas variaron a medida que avanzó el registro. El balance oficial del Ministerio del Interior fija en 72.000 las entradas del 30 de julio. El departamento añadió que más de 70.000 personas ya habían salido de Ceuta el 4 de agosto. Europa Press situó en unas 2.500 las que permanecían un día después, aunque Juan Vivas estimaba una cifra superior. Los datos corresponden a momentos distintos y no deben mezclarse como si fueran un único recuento.
Grande-Marlaska defendió ante sus homólogos europeos que la mayoría de los retornos pudo tramitarse mediante la cooperación con Marruecos. También aseguró que el espacio Schengen no quedó comprometido por el régimen especial de Ceuta. La crisis sí provocó decisiones en otros países, como los controles temporales activados por Italia. Esas revisiones afectan a vuelos y conexiones marítimas procedentes de España hasta el 1 de septiembre. Los viajeros pueden ser requeridos para acreditar su identidad o su derecho de circulación.
Sabah ya fue premiada por su respuesta en la crisis de 2021
La movilización de 2026 no es el primer dispositivo social organizado por Hamed. La Ciudad de Ceuta le concedió por unanimidad el Premio María de Eza en 2022. El jurado destacó su trabajo durante la pandemia y la emergencia migratoria de mayo de 2021. El reconocimiento oficial también recordó su apoyo a mujeres víctimas de violencia de género desde los años noventa. Su trayectoria solidaria precede a la atención que ahora organiza en Los Rosales.
Hamed ha vuelto a pedir alimentos, ropa y productos de primera necesidad para mantener la asistencia. Parte del material procede de campañas anteriores, incluidas tiendas de campaña y sacos para quienes permanecen en distintos puntos de la ciudad. Las aportaciones vecinales permiten sostener un servicio que funciona sin infraestructura profesional y dentro de una vivienda familiar. “Tenemos que ayudar, por humanidad”, afirmó a Europa Press. Las cifras generales pueden consultarse en el balance oficial del Ministerio del Interior.
