El fuego calcinó 160 de las 240 hectáreas de la propiedad, pero el terreno pastoreado conservó el suelo verde y todos los animales sobrevivieron.
El incendio forestal que afectó al suroeste de la Comunidad de Madrid calcinó 160 de las 240 hectáreas de la finca donde se encuentra Bisonte Park, entre Colmenar del Arroyo y Robledo de Chavela. Sin embargo, las parcelas pastoreadas por los bisontes europeos y el ganado bovino permanecieron sin quemar, según el testimonio de Raúl Rodríguez, uno de los responsables de la reserva.
La Comunidad de Madrid incluyó Robledo de Chavela y Colmenar del Arroyo entre los municipios evacuados por el incendio de Sierra Oeste, una emergencia que afectó aproximadamente a 28.000 hectáreas de la región y obligó a evacuar o confinar a más de 55.000 personas.
La reserva comenzó a recibir bisontes europeos en junio de 2025. Raúl Rodríguez y su socio, Víctor Manuel Alonso, destinaron parte de la propiedad a un proyecto que devolvía esta especie a los campos madrileños, donde no pastaba desde hacía aproximadamente 10.000 años. La iniciativa arrancó con ocho ejemplares, seis hembras y dos machos, según la información publicada por la propia reserva.
Una huida de diez minutos con el fuego a unos 40 metros
La situación más crítica se produjo el viernes, alrededor de las 18.00 horas. Ante el avance del humo y el anuncio de desalojo de Robledo de Chavela, Raúl trató de evacuar a sus caballos y yeguas. El camión solicitado no pudo llegar porque un control le impidió el paso, por lo que el ganadero dejó agua en distintos puntos y abrió las verjas para facilitar el movimiento de los animales.
Poco después, su padre y Javier, un vecino que acudió a ayudar, le avisaron de que las salidas hacia Colmenar del Arroyo y Robledo de Chavela habían quedado bloqueadas. Los tres escaparon por caminos secundarios casi intransitables.
«Teníamos el fuego a nuestra izquierda, a unos 40 metros, si nos adelantaba estábamos perdidos porque nos iba cerrando el paso», relató el ganadero. La huida duró unos diez minutos, durante los cuales temieron pinchar una rueda o quedar atrapados entre las llamas.
Las vacas y los bisontes dejaron parcelas protegidas por el pastoreo
Raúl regresó al amanecer acompañado por su padre, su socio y la veterinaria de la finca. Al llegar comprobaron que los caballos continuaban vivos y presentaban únicamente algunos rasguños.
Según su relato, las 25 vacas y el semental habían consumido la hierba de la parcela y dejaron una franja con menos vegetación que actuó como cortafuegos. El mismo contraste apareció en Bisonte Park, donde el terreno recorrido habitualmente por los bisontes seguía intacto y mantenía el color verde frente a otras áreas calcinadas.
El resultado guarda similitudes con otros proyectos de pastoreo contra incendios, como el impulsado en Soto del Real con más de 300 cabras para reducir la vegetación seca en zonas próximas a las viviendas.
También existen experiencias de mayor escala, como las 70.000 ovejas utilizadas por ganaderos de Santiago-Pontones para limpiar miles de hectáreas de monte público en la Sierra de Segura.
Raúl grabó un vídeo para mostrar la diferencia entre las zonas afectadas y las parcelas pastoreadas. «Aquí, donde no dejan tocar nada, se ha quemado todo. Y justo donde están los mejores bomberos de España, los bisontes, se ha creado un cortafuegos natural», afirmó.
El contraste observado en la finca refleja la reducción de vegetación baja conseguida por los animales. No obstante, la documentación disponible no incluye un informe técnico que permita determinar qué proporción exacta de la protección correspondió al pastoreo o a otros factores, como el viento, la orografía y la evolución del frente.
El ganadero reclama mayor agilidad para limpiar el terreno
Después de comprobar que todos los ejemplares estaban a salvo, Raúl criticó los trámites que, según explica, condicionan la limpieza de determinadas zonas. El propietario asegura que llevaba meses solicitando autorización para actuar en el entorno del arroyo y en áreas cubiertas por maleza y zarzas.
El uso de grandes herbívoros para reducir la vegetación también se está probando en otras zonas de España. En El Recuenco, Guadalajara, un proyecto utiliza nueve bisontes europeos en 400 hectáreas de monte público, aunque la iniciativa mantiene abierto el debate científico sobre el papel ecológico de esta especie.
Raúl cuestionó asimismo las limitaciones para cortar árboles, retirar madera o realizar quemas agrícolas. «Solo pedimos sentido común y menos piedras en el camino», concluyó. La información aportada no incluye una respuesta de la administración ambiental competente a sus críticas.
